El trabajo denominado “Detrás de la mirilla” es una obra colectiva en la que han participado más de 60 ex detenidos políticos y han colaborado más de 150 personas que permitieron -con sus relatos- la reconstrucción de los hechos.
El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel lo ha prolongado, y el autor uruguayo Eduardo Galeano ha escrito comentarios, ambos bajo el auspicio del Museo de la Memoria de Rosario.
El penal de Coronda, donde se suceden la innumerable cantidad de hechos relatados, albergó durante alrededor de 5 años a 1.153 presos políticos, de los cuales más de un centenar ha colaborado comentando sus vivencias para plasmarlas en esta obra literaria singular.
En sus 291 páginas pueden leerse la emoción, la zozobra y la avidez en los testimonios de personas que se organizaron en condiciones absolutamente desfavorables para soportar un plan de sistemática destrucción física e intelectual.
En diciembre de 1999 surgió la idea de que esta innumerable cantidad de “retazos de vida” trascienda y demuestre la experiencia de sobrevivir, particularmente después de marzo de 1976 cuando las condiciones de vida se tornaron prácticamente intolerables.
El libro fue declarado de interés cultural por la Cámara de Diputados de la Nación en el año 2003 y el pasado jueves recibió una consideración similar en la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe.
El Diputado Peirone (Ricardo) tuvo a su cargo la presentación y defensa del proyecto, que no tuvo objeción, fue tratado sobre tablas y se aprobó por unanimidad. Dicho proyecto llevó la firma de otros legisladores: Deheza, Liberatti, Gutiérrez, Riestra, de diferentes bloques parlamentarios. Algunos de los conceptos más importantes de Ricardo Peirone al defender la obra y su declaración de interés por Diputados, fueron los siguientes: “es un inmenso orgullo que haya ingresado a esta Cámara un pedazo de historia, de esos pedazos de historia de nuestro país que tantas veces quedan olvidados.
“Por esa misma razón les estoy muy agradecido; además, estoy reconocido porque me escuchan con atención: lo hacen sabiendo que -en todo caso- los 1.153 ex presos de Coronda, hoy pueden expresarse a través de esta voz. Podría ser también la voz de Alberto Maguid, que comparte esta Cámara, o la de Roberto Rosúa, que hasta hace poco estuvo sentado aquí, a una banca de distancia. Al Dr. Rosúa lo pusieron preso en 1976 por haber sido un Ministro de Gobierno preocupado por las libertades públicas.
“Se reiteraba así el viejo sino de la historia argentina: los gobiernos elegidos por el pueblo tenían indefectiblemente un final, y un final que sonaba a tragedia. Sucedió en 1930, en el 55, en las asonadas de fines de los `50, en el ’66 y también en 1976. Y con esto estoy queriendo decir que no hubo una sola vez, sino toda una historia que no hemos querido olvidar, que no hay que olvidar. Por reiterado, no es menos válido aquello de que los pueblos que olvidan lo que les pasó no pueden imaginar ni construir su futuro”.
“No debe volver a ocurrir. Y no debe volver a pasar que ser dirigente gremial, político, estudiantil, vecinal, que ser partícipe de la vida comunitaria sea mala palabra, o que sea delito ejercer tales actividades.
“El libro habla de aquellas ilusiones; muchas quedaron truncas, otras han continuado por diversos carriles. El libro habla sobre esas expresiones que, tal vez nosotros, ya grandes, intentamos materializar.
No pretende hacer de nadie un héroe, porque fue construido desde el más absoluto anonimato; no existe uno solo de los que allí han escrito que haya estampado su nombre y apellido.” “Esto no pretende ser un homenaje a quienes hicieron posible Del otro lado de la Mirilla.
“Sí creo que, a 28 años de aquel tiempo, quienes merecen un homenaje con mayúsculas son los que hoy ya no están e hicieron posible lo que hoy disfrutamos. Y pretendo, junto con ellos, a través de esta declaratoria y de este libro, que la mejor homenajeada en esta tarde y en todas las tardes de nuestra vida, y de la vida de todos los argentinos, sean la democracia y la participación”.
Luego de esta exposición, de la cual se han transcripto sólo los párrafos salientes, se escucharon fuertes aplausos desde todas las bancadas y desde las gradas ocupadas por ex presos políticos de Coronda, no hubo otras intervenciones, y el presidente del cuerpo, Dr. Edmundo Barrera, llamó a votación, que -como se dijo al inicio- fue unánime, en el sentido de otorgar el carácter de obra de “Interés de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe” a “Del otro lado de la Mirilla”.