Fue vicepresidente del desarrollista Arturo Frondizi en representación del viejo tronco radical, e integraba la lista de los vices que no pudieron terminar el mandato porque debieron renunciar. Alejandro Gómez, murió ayer a los 96 años víctima de un aneurisma, y sus restos serán velados hoy desde las 10 en el Salón Azul del Congreso.

Sobre la figura política de Gómez pesa una incógnita que ni los libros de historia han dejado clara: el frondicismo lo acusó de conspirar contra la figura del presidente Frondizi y de pretender desestabilizarlo aliándose con sectores militares. Sus amigos aseguran que era un “gran demócrata” y que lo que en verdad empujó su renuncia fueron diferencias del presidente con su vice por la cuestión del petróleo, una materia de gobierno clave de la época.

El sillón de titular de la Cámara de Senadores de la Nación —principal rol del vicepresidente en nuestro país— lo ocupó tan sólo seis meses. La fórmula Arturo Frondizi-Alejandro Gómez, ganadora en las elecciones del 23 de febrero de 1958, se rompió con la renuncia del santafecino Gómez en noviembre de ese mismo año en medio de un fuerte cruce entre sectores del Ejecutivo con algunos militares, que en aquella época protagonizaron numerosos planteos y levantamientos.

A partir de su salida, se consolidó en el aquel gobierno la línea desarrollista. Frondizi cayó en marzo de 1962 y fue reemplazado por José María Guido.

En su último libro, “Un siglo… una vida, de la soberanía a la dependencia”, Gómez escribió en su biografía que “divergencias fundamentales con Frondizi” provocaron su renuncia.

Con el peronismo proscripto, el radicalismo no pudo zanjar diferencias internas y compitió con dos fórmulas en aquellas elecciones del 58. Una, encabezada por Frondizi y Gómez, representaba a la Unión Cívica Radical Intransigente y contó con el decisivo apoyo de Juan Domingo Perón desde el exilio. La otra, liderada por Ricardo Balbín y Santiago del Castillo, representó a la Unión Cívica Radical del Pueblo.

Gómez había nacido en Berabevú, Santa Fe, en 1908. Se graduó de maestro y militó en la UCR desde su juventud. Con el título de abogado obtenido en 1930 ocupó varios cargos partidarios. Fue profesor titular de Derecho Público Provincial y Municipal Argentino Comparado en la Universidad de Belgrano, de donde se retiró a los 80 años como profesor extraordinario consulto.

Fundó el Movimiento Latinoamericano y el Movimiento Nacional de Defensa del Petróleo y la Energía, al que donó su pensión de vicepresidente. Alejandro Gómez estaba casado con María Celia Cabos hacía 69 años. Juntos tuvieron tres hijos varones y 10 nietos. Será sepultado a las 15.30 en la localidad de Pilar.