La Cámara de Apelaciones había confirmado al magistrado, pero según la resolución de Casación, lo hizo con fundamentos incompletos, que deberá reforzar. Aunque en los hechos no cambia nada al menos por ahora en el trámite del caso, la decisión fue exhibida como un triunfo por voceros del gobierno porteño.

Después de que Oyarbide lo procesó como partícipe de una asociación ilícita que pinchaba teléfonos, Macri apeló la imputación y lo recusó con tres argumentos: las declaraciones del ex senador menemista Héctor Maya –actual aliado del PRO–, quien relató que el juez le había dicho en un encuentro casual la frase “a Macri me lo llevo puesto”; algunas expresiones públicas de Oyarbide sobre la causa (como aquella en la que describió a la red de espionaje con “una verdadera Gestapo”), y el trato supuestamente diferencial que recibió el ministro de Justicia porteño, Guillermo Montenegro, en la causa, donde obtuvo un sobreseimiento. La Cámara Federal sostuvo que el planteo carecía “de la fuerza necesaria para provocar el apartamiento”.

En un voto común, los jueces de Casación Angela Ledesma y Gustavo Mitchell criticaron a la Cámara Federal porque “no dio respuesta” a “los distintos argumentos” de Macri “por separado”, sino que “los trataron en conjunto en el entendimiento de que todos quedaban englobados en los dichos del ex senador Maya”. “Los camaristas”–cuestionaron– no analizaron si las expresiones que el magistrado habría vertido ante la prensa tenían entidad suficiente para afectar su imparcialidad.”

Tal vez el voto de la camarista Liliana Catucci sea lo que envalentonó a los macristas, ya que ella se pronunció por sacarle la causa a Oyarbide, partiendo de la base de que la sola duda sobre su posible parcialidad era motivo de apartamiento. Catucci es la misma jueza que meses atrás cuestionó que se aplicara la figura de asociación ilícita al caso. En definitiva, aún no hay un pronunciamiento concluyente sobre la situación de Oyarbide. Casación aún debe resolver si hace lugar a la apelación de Macri a su procesamiento.