El primer ministro japonés, Naoto Kan, volvió a advertir que la central de Fukushima I debe ser desmantelada, mientras aumenta la presión internacional para que se amplíe el perímetro de evacuación, tras los altos niveles de radiación registrados a 40 kilómetros por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El anuncio de que Fukushima será desmantelada lo hizo el secretario del Partido Comunista japonés, Kazuo Shii, al término de una reunión con el jefe del gobierno de centro-izquierda, precisó la agencia de prensa Kyodo.

Respecto a ello, Tokyo Electric Power (Tepco), operador y propietario de la central atómica, considera que será inevitable desmantelar los cuatro primeros reactores, una vez terminadas las difíciles operaciones de enfriamiento que se llevan a cabo y que podrían durar meses.

Estos reactores han sufrido graves daños por el terremoto y el posterior tsunami del 11 de marzo, pero el presidente honorario del grupo Tepco, Tsunehisa Katsumata, había dado a entender ayer que los reactores 5 y 6, que no sufrieron daños, podrían ser conservados.

Mientras tanto, las fugas de radiactividad siguen imparables. En las muestras de agua de mar recogidas a 300 metros al sur de la central, el nivel de yodo radiactivo era 4385 veces superior a lo legal, indicó Tepco.

Por su parte, el OIEA indicó que los niveles de radiación medidos en la población de Iitate, a 40 kilómetros de la central de Fukushima I, superan los niveles recomendados. No obstante, pese a las presiones internacionales para que se amplíe el perímetro de evacuación en torno a la central nuclear, actualmente de 20 kilómetros, las autoridades japonesas dijeron que no hay planes inmediatos para hacerlo.

La organización ecologista Greenpeace viene advirtiendo desde hace días que la población de Iitate, especialmente niños y mujeres embarazadas, deben salir del lugar. "La AIEA nos ha informado que el nivel de radiación en el suelo superaba los límites previstos por ella y nos ha pedido seguir de cerca la situación en base a esas informaciones", declaró el jefe de gabinete nipón, Yukio Edano.

Interrogado sobre una posible ampliación del radio de la evacuación, Edano dijo que no creía que "sea algo que exija una tal acción, pero el hecho de que el nivel de radiación en el suelo sea elevado lleva inevitablemente a evocar la posibilidad de que una acumulación (de la radiación) a largo plazo puede significar un riesgo para la salud".