Todavía no está confirmada la participación de Irán ni de la oposición armada siria, cuyos grupos están muy enfrentados.

 

Rusia demandó ayer que Irán participe de la conferencia de paz sobre Siria que se celebrará en Ginebra a partir del 22 de enero para hallar una salida negociada al conflicto armado que comenzó en marzo de 2011. “Esperamos que en Ginebra II participen todas las partes que son capaces de realizar una contribución positiva al arreglo del conflicto”, expresó el presidente ruso, Vladimir Putin, durante un acto en el Kremlin. Moscú considera que la presencia de potencias regionales, como Irán y Arabia Saudita, es crucial para el éxito de la conferencia, y así se lo hizo saber el presidente ruso a su par iraní, Hasan Rohani, en una conversación telefónica mantenida días atrás. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, urgió a la opositora Coalición Nacional Siria (CNS) a asistir a la conferencia de paz y se mantuvo firme en su exigencia de que Irán debe aceptar los términos acordados si quiere formar parte de ese foro. El canciller iraní Mohamad Javad Zarif repitió que su país participará de la conferencia sólo si se lo invita formalmente y sin precondiciones.

Los jefes de la diplomacia rusa, siria e iraní se reunieron en una mansión de la capital rusa para tratar de acordar una postura compartida con vistas a la conferencia, que comienza la semana próxima en Suiza y donde se espera que resistan presiones para que el presidente sirio, Bashar al Assad, deje el poder. “Partimos de la base de que Irán debe ser y será inevitablemente parte de los esfuerzos para el arreglo del problema sirio”, afirmó el canciller ruso, Serguei Lavrov.

El encuentro en Ginebra sería la primera negociación cara a cara entre Damasco y los insurgentes. “Las reuniones no significan que haya un proyecto tripartito. No tenemos nada de que ocultar. No tenemos una agenda secreta”, señaló Lavrov, tras reunirse con sus pares iraní Zarif, y sirio, Walid al Moallem. La ONU estima que más de 100.000 personas murieron en Siria desde el inicio de la guerra entre los grupos insurgentes que quieren derrocar a Al Assad –que están apoyados por Arabia Saudita y otras petromonarquías árabes sunnitas– y el ejército nacional sirio –que está respaldado por el movimiento islamista libanés Hezbollah e Irán–. Teherán quiere participar en la conferencia, que en realidad se celebrará en la ciudad suiza de Montreux y no en Ginebra, pero, al contrario que en el caso de Arabia Saudita, no está confirmada ni su presencia ni el rango de la misma.

Tampoco está confirmada la participación de la CNS, que está fuertemente dividida sobre si asistir o no y que tiene previsto anunciar su muy demorada decisión hoy. Estados Unidos sostiene que Teherán es bienvenido pero debe antes aceptar que la meta del encuentro es aplicar lo acordado en Ginebra en junio de 2012, es decir la formación de un gobierno provisional sin Al Assad para dirigir la transición democrática en Siria, pero Teherán se opone a una salida del presidente sirio.

“En la víspera de la asamblea general (de la CNS) para decidir si asisten a la conferencia de Ginebra II, Estados Unidos urge a emitir un voto positivo”, dijo Kerry en una conferencia ante la prensa desde el Departamento de Estado. “Desde el momento en que anunciamos que se celebraría Ginebra II, el objetivo acordado fue, específica y únicamente, implementar el comunicado de Ginebra I. Ese objetivo no pudo haber estado más claro en el momento del anuncio y no puede estar más claro hoy”, subrayó, en un golpe indirecto a Irán.

Luego de verse con Lavrov, Zarif fue recibido en el Kremlin por Putin, al que agradeció sus esfuerzos para el arreglo pacífico del conflicto en Siria y el desarme químico del país árabe. Horas antes, al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador iraní en Rusia, Putin abogó porque en la conferencia de paz de Siria “participen todas las partes que son capaces de realizar una contribución positiva al arreglo del conflicto.

El líder del Kremlin llamó a apoyar activamente los esfuerzos de la comunidad internacional para los preparativos de la conferencia sobre Siria. “Haremos todo lo que dependa de nosotros para que la conferencia ayude a entablar un diálogo y conduzca al cese del derramamiento sin sentido de sangre”, aseguró.

Los contactos diplomáticos en Rusia y las declaraciones de Kerry coincidieron con una persistente violencia en Siria. El grupo anti Al Assad Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, informó que ayer hubo nuevos combates en el norte de Siria entre los propios grupos insurgentes, en una prolongación de lo que ya constituye una guerra dentro de la otra guerra más amplia contra el gobierno sirio.

El Observatorio, que dice contar con una red de informantes dentro de Siria, afirmó que los combates iniciados hace 13 días entre las milicias opositoras, entre las que hay gran cantidad de extranjeros, ya dejaron al menos 1069 muertos.

 

 

Fuente: Página/12