La menor sufrió una herida en la planta del pie y un susto importante. Al padre le arrancaron la yema del dedo. A principio de año se produjo un episodio similar en la costa rosarina.

 

Una niña de tres años y su padre resultaron ayer heridos por mordeduras de palometas en la playa del municipio de Rincón. “Gracias a Dios, mi nietita tuvo una lastimadura que no es muy grave, aunque al padre sin embargo le sacaron la yema del dedo de un pie. Los asistieron rápidamente y le hicieron las curaciones en el Samco de esa ciudad. Ahora están tomando antibióticos para prevenir alguna infección”, contó ayer en diálogo con Diario UNO la abuela de nena y suegra del papá, Elsa de de los Reyes, quien estaba yendo de urgencia desde Santa Fe a San José del Rincón, en donde reside su hija.

“Ayer (por el jueves) pasamos en familia todo el día en esa playa con mis nietos. Incluso había niños de una colonia de vacaciones. Podría haber ocurrido cualquier cosa”, dijo alarmada la abuela y lamentó: “Es una pena, porque es una playa hermosa, fundamentalmente de mañana cuando hay poca gente y no hace tanto calor. Ahora está clausurada, cosa que me parece bien”.

No obstante, ya el jueves se habría reportado un caso similar, que la propia mamá de la nena, Mercedes de los Reyes, se encargó de señalar y reclamó: “Tendrían que haber avisado antes. Hoy las palometas mordieron a mi hija de tres años y a mi marido y nadie nos advirtió en la playa. Podría haber sido peor. Había chicos practicando natación. Los guardavidas nos atendieron muy bien, pero ¡desde la Municipalidad tendrían que haber avisado! Un día antes pasó lo mismo y nadie contó nada”.

Mientras tanto, desde la ciudad de Rincón, Giselle Salasevicius, de la Subsecretaría Privada, expresó ayer: “Ante los hechos acontecidos el día jueves y los ocurridos esta mañana en el balneario municipal, respecto a personas heridas por mordedura de palometas, preventivamente quedará prohibido el ingreso al agua, hasta nuevo aviso… El balneario permanecerá abierto, no así el ingreso al río. Solicitamos a la ciudadanía tomar las precauciones necesarias y tener en cuenta las recomendaciones de los guardavidas”.

Una hora después el propio municipio rectificó: “Se comunica que la prohibición del ingreso al agua en el Balneario Municipal de nuestra ciudad, será por el viernes (ayer) y mañana sábado (por hoy), luego quedará a criterio de los guardavidas. Muchas gracias”.

En verano
No es infrecuente que las palometas muerdan a los que se bañan en las aguas del río en época estival en la zona litoral.

Por caso, hubo un episodio de mayor magnitud en Rosario y se encendieron todas las alertas y recomendaciones.

“Después de cinco años, las palometas volvieron a atacar masivamente a los bañistas en la Rambla Catalunya. Ayer, en otra jornada agobiante de calor se registraron 60 heridos. El caso más grave fue el de una nena de 7 años que sufrió la amputación de una de las falanges de un dedo de la mano izquierda”, publicó el 26 de diciembre pasado el Diario La Capital de Rosario, en donde también se interrogó y respondió: “¿Por qué atacan masivamente esos peces y en esa playa en particular? Hay varios argumentos en danza: especialistas ambientales aducen que la pesca indiscriminada alteró la cadena alimentaria y, por tal motivo, la palometa, un ejemplar de la familia de las pirañas, sale a comer «lo que puede». Otra explicación refiere a que el pez es atraído por los restos que dejan los pescadores en la orilla. Una vez más sostiene que en ese punto del río se produce una curva que lentifica el curso de las aguas. El fenómeno, más el calor que incentiva la actividad biológica de las especies y la bajante de la cuenca del Paraná (2,71 metros, cuando su nivel habitual es de unos 4 metros), crearían un escenario propicio para que esos peces naden y mastiquen a sus anchas”.

Aguas quietas
Por su parte, el subsecretario de Recursos Naturales de la provincia de Santa Fe, licenciado en biología Ricardo Biasatti, desestimó en ocasión de ese caso que puedan repetirse ataques generalizado de palometas a bañistas en la costas de la provincia, aunque señaló que lo más común es que estos peces circulen en aguas calmas y no correntosas.

Ése es el estado actual del balneario de Rincón. La gran bajante hace muy lenta la circulación de agua.

“Estimamos que el caso de la costa de Paraná es un episodio absolutamente esporádico en el sentido que la palometa es una de las especies habituales en verano en el sistema de este río, que es muy grande. Evidentemente se ha dado alguna circunstancia por la cual un cardumen pasó en un momento que obviamente la costa estaba totalmente llena de bañistas en el agua y lamentablemente se produjo este episodio, en el cual un número importante de personas sufrió daños, algunos menores y otros de mayor consideración”, evaluó el funcionario, que es licenciado en biología.

“Desde el punto de vista de la lógica es esperable que no suceda o suceda en forma esporádica porque no es el hábito de la palometa alimentarse o estar cerca del canal donde el agua corre. En realidad el hábito es estar en lugares de aguas más quietas, en otra parte del río”, señaló Biasatti.

 

 

Fuente: Uno Santa Fe