Los Hermanos Musulmanes denunciaron que la anticipación de las elecciones presidenciales se debe al deseo de acceder al poder del ministro de Defensa y jefe del Ejército, Abdel Fatah Al Sisi, quien hoy fue ascendido al rango de mariscal, el más alto de las Fuerzas Armadas, que controlan el país tras el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi.

 

El decreto del ascenso del hombre fuerte del país desde el golpe militar de julio pasado, cuando tenía el rango de general primero, se divulgó un día después de que el presidente interino de Egipto, Adli Mansur, anunciara que los comicios presidenciales se celebrarán antes de los legislativos, lo que modifica la declaración constitucional emitida tras el golpe de Estado.

A falta de una fecha precisa para los comicios, que tendrá lugar entre los meses de febrero y abril, continúa la expectación ante la posibilidad de que participe Al Sisi, que ya sugirió que se presentaría si el pueblo se lo pide. Si anuncia su candidatura, como le piden sus seguidores y numerosas figuras políticas, Al Sisi tendría que renunciar a su puesto en el ejército.

Los Hermanos Musulmanes, declarado “grupo terrorista” por el gobierno de facto, afirmaron que otra razón para este cambio de calendario es el “fracaso” de la convocatoria de las autoridades interinas. De todas maneras, subrayaron que Mansur no tiene derecho a tomar estas decisiones porque “su cargo es nulo”.

El cargo de mariscal, el siguiente en el escalafón al de general primero, fue ocupado por pocos militares en Egipto y estaba vacante desde agosto de 2012, cuando Mursi ordenó el pase al retiro de Hussein Tantaui, quien había dirigido las Fuerzas Armadas desde 1991 y encabezó la junta militar que gobernó el país desde la destitución de Hosni Mubarak, en febrero de 2011.

 

 

Fuente: Página/12