El ex guerrillero Sánchez Cerén obtuvo el 48,93 por ciento de los votos y Norman Quijano, de Arena, un 38,95 por ciento. El 11 por ciento que consiguió el ex presidente Saca es clave, así como el voto de quienes se abstuvieron.

 

 

El oficialista Frente Farabundo Martí para la Liberación (FMLN) ganó por 10 puntos las elecciones en El Salvador, pero la ventaja no le alcanzó para evitar una segunda vuelta con la derechista Alianza Republicana Nacional (Arena), por lo que ambas fuerzas buscarán alianzas para los nuevos comicios del 9 de marzo. El ex guerrillero Salvador Sánchez Cerén obtuvo el 48,93 por ciento de los votos, mientras que Norman Quijano, de Arena, se hizo con el 38,95 por ciento de los sufragios, y Antonio Saca, de Unidad, con el 11,41 por ciento. Los restantes dos candidatos que compitieron anteayer, René Rodríguez –del Partido Salvadoreño Progresista (PSP)– y Oscar Lemus –de Fraternidad Patriótica Salvadoreña (FPS)–, no lograron siquiera el 1 por ciento.

Conocidos estos números –se evitaba el ballottage con el 50 por ciento más un voto–, Sánchez Cerén felicitó a los salvadoreños por marcar un hito en la historia del país, y los instó a continuar trabajando en base a una campaña limpia y mantener la confianza en su propuesta, para asegurar la victoria en segunda vuelta. “Estoy seguro de que ganaremos por una diferencia de más de 10 puntos. Nos dieron el triunfo en la primera vuelta y estamos seguros de que en la segunda vuelta van a ser más de 10 puntos”, confió el candidato oficialista. El vicepresidente dijo que está abierto a hacer alianzas y que el ex mandatario Saca (gobernó en 2004-2009) lo llamó para felicitarlo, a la vez que quedaron en dialogar sobre un eventual acuerdo.

Además adelantó que hasta marzo el FMLN trabajará “fuertemente, con optimismo, en una campaña limpia, uno de los éxitos de nuestra campaña que generó confianza en la gente”. El acento también estará puesto en lograr el voto de quienes no fueron a las urnas. “Seremos un gobierno para todos, de inclusión y de participación social; que de eso no quede duda”, expresó el candidato del FMLN, quien fuera además ministro de Educación por tres años del presidente Mauricio Funes.

Su rival, Quijano, dio por iniciada “una indetenible marcha hacia la victoria”, confió en que los salvadoreños podrán “demostrar juntos que se puede vencer el miedo”, y apuntó directamente a los votantes de Saca, un 11 por ciento que se volverá clave en el ballottage. “A los compatriotas que votaron por Unidad quiero decirles que nos unamos, pues compartimos los mismos principios de un país libre”, remarcó Quijano, quien durante la campaña había tratado de “traidor” al ex mandatario.

En términos absolutos, el 10 por ciento de ventaja del FMLN sobre Arena supone cerca de 300 mil votos, dado que según el conteo de la Justicia electoral, el FMLN conquistó 1,3 millón de votos, mientras que Arena se quedó con poco más de un millón de votos. En este contexto, los 300 mil votos obtenidos por el Movimiento de Unidad, además de posicionarlo en el tercer lugar, lo ubica como una manzana codiciada en la lucha por la presidencia. Sus votos son muy valiosos para cada uno de los contrincantes.

Los comicios de anteayer, los quintos presidenciales desde la finalización del conflicto armado interno, marcaron la mejor performance del FMLN y la peor de Arena. A los alrededor de 300 mil votos que logró Unidad, se suma como codiciado el alto porcentaje del padrón que no fue a votar. De acuerdo con analistas locales y extranjeros, como Roy Campos, director de Estudios Mitofsky, la jornada electoral del domingo, aunque normal y sin violencia, se destacó por el abstencionismo, ya que sólo acudió a votar el 53 por ciento de los registrados en el padrón electoral, que estuvo conformado por 4,9 millones de ciudadanos.

El 9 de marzo, Sánchez Cerén y Quijano reeditarán un enfrentamiento cuyos orígenes se remontan al año 2000, cuando el candidato presidencial por el FMLN se convirtió en diputado y comenzó a coincidir en el Parlamento con Quijano, quien ya era parlamentario desde 1994. Maestro de profesión, de 69 años, Sánchez Cerén es uno de los referentes históricos más importantes del FMLN. Formó parte de la comandancia general en su etapa como insurgencia armada y fue uno de los principales promotores del diálogo con el gobierno salvadoreño que desembocó en los Acuerdos de Paz de 1992. Además de diputado, fungió como coordinador general del nuevo partido en 1995 y en 2001. En 2007 fue elegido candidato a la vicepresidencia de El Salvador y en junio de 2012 fue designado candidato presidencial, validado por los altos índices de aprobación que tuvo en su faceta de ministro de Educación ad honorem.Quijano, en tanto, es un odontólogo de 68 años que milita en Arena desde 1983 y se caracteriza por un marcado discurso anticomunista. Comenzó su carrera política con un cargo gerencial en la Alcaldía de San Salvador en 1989, de donde saltó al Parlamento en 1994. En 2009 ganó la Alcaldía de San Salvador, que renovó en 2012, aunque ese mismo año fue nombrado candidato presidencial.