Los representantes de la oposición reconocieron que “se dieron algunos pasos” durante las conversaciones en Ginebra pero consideraron que no habrá avances mientras el régimen los denomine como “terroristas”. En tanto, los representantes de Bashar Al Assad advirtieron que no habrá solución mientras los opositores pidan la conformación de un gobierno de transición.

 

 

 

Un día después de que ambas partes se reunieran por separado en Suiza con enviados de la ONU, Laouai al Safi, el delegado del sector de la oposición que se sentó a la mesa de diálogo promovida por occidente, admitió que el diálogo “está en un callejón sin salida” y pidió a Rusia que persuada al régimen para discutir una solución política a la crisis.

Sin embargo, el gobierno ruso apoya la postura de Al Assad, que no quiere oír hablar en Ginebra de la formación de un gobierno de transición. “Lo único de lo que hablan (los opositores) es de la formación de un gobierno de transición. Sólo después de eso están dispuestos a hablar de problemas tan acuciantes como el terrorismo”, afirmó el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

Las actuales conversaciones de Ginebra fueron impulsadas por Rusia y Estados Unidos, países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Pero al contrario que Moscú, Washington defiende los argumentos de los opositores, que esta semana propusieron que se formase un gobierno de transición cuya primera tarea sería la lucha contra el terrorismo.

 

 

 

Fuente: Página/12