Casi un mes después de recibir la invitación de Bruselas, La Habana aceptó pero no especificó aún cuándo se abrirá el diálogo, en el que el asunto de los derechos humanos en Cuba se perfila como uno de los temas más espinosos.

El gobierno de Cuba anunció ayer que acepta la propuesta de la Unión Europea (UE) para negociar un acuerdo bilateral de diálogo político y cooperación que, según dijo, afrontará de “manera constructiva” y dispuesta a discutir cualquier tema, incluidos los derechos humanos.

Casi un mes después de recibir la invitación de Bruselas, el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, le comunicó a la Embajada de la UE en La Habana el visto bueno de su país al proceso de negociación. La Habana no especificó aún cuándo se abrirá el diálogo entre ambas partes, en el que el asunto de los derechos humanos en Cuba se perfila como uno de los temas más espinosos. Es un “proceso que seguramente será largo”, vaticinó Rodríguez en una rueda de prensa.

Cuba dice haber acogido con satisfacción la invitación del bloque comunitario porque “significa el fin de las políticas unilaterales de la UE sobre Cuba”, cuyos vínculos desde 1996 han estado marcados por la restrictiva “posición común”, impulsada por el gobierno español de José María Aznar, que sigue vigente y que condiciona las relaciones del bloque con la isla a avances democráticos y en materia de derechos humanos. Varios Estados tienen ya acuerdos puntuales con Cuba a nivel nacional.

El bloque europeo suspendió después casi totalmente la cooperación bilateral tras el arresto de 75 activistas de la oposición en la llamada “primavera negra” de 2003 en Cuba. La mayoría de países europeos, sin embargo, aboga en tanto por que prime el diálogo en las relaciones con el castrismo, que realiza desde hace unos años un proceso de apertura económica en la isla. Sólo algunas naciones como Alemania o la República Checa se han mostrado inicialmente más reticentes al acercamiento. También la disidencia cubana pidió que la UE condicione el diálogo a la “liberación de todos los presos políticos”.

“Para empezar a abrir un país tienes que establecer contactos”, explicó ayer la posición europea la ex comisaria de Exteriores Benita Ferrero-Waldner. “Esta es la oferta de la UE”, subrayó la actual presidenta de la Fundación UE-América Latina.

En cualquier caso, el gobierno cubano afronta la nueva negociación con la Unión Europea con ánimo “constructivo” y teniendo como referencia los principios de reciprocidad, respeto a la igualdad soberana y apego a la no injerencia que acordaron en 2008, cuando se reanudó el diálogo entre el bloque y la isla. Desde esas bases, el gobierno de Raúl Castro “tiene toda la disposición” a discutir cualquier tema, incluidos los derechos humanos, sobre los cuales Cuba “tiene muchas preocupaciones de lo que acontece en diversos países europeos”, manifestó el canciller.

Tras repasar los hitos que marcaron la relación bilateral entre el bloque comunitario y la isla, Bruno Rodríguez consideró que la decisión de la UE al proponer este proceso de negociación es “correcta” y “demuestra que las políticas unilaterales no funcionan y no tienen lugar en la época actual”. “Las políticas unilaterales como las que aplica el gobierno de Estados Unidos contra Cuba centradas en el bloqueo económico político y mediático y ancladas en la guerra fría no funcionan, no funcionarán, no están funcionando y están condenadas al fracaso”, aseguró.

Precisamente, el gobierno de Estados Unidos se pronunció ayer sobre el anuncio de Cuba para subrayar la importancia de que “la cuestión de los derechos humanos y las libertades fundamentales” en la isla sean parte de esas negociaciones para un acuerdo con Bruselas, declaró en Washington un funcionario del Departamento de Estado.

Por su parte, la UE acogió “con gran satisfacción la decisión positiva del gobierno de Cuba”, según una nota de su delegación en La Habana, en la que se señala que las partes “iniciarán cuanto antes el proceso, con espíritu constructivo y de respeto mutuo”.

El pasado 10 de febrero, el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE aprobó abrir la negociación de un acuerdo de diálogo político y cooperación con Cuba para profundizar sus relaciones, acompañar las reformas emprendidas por el gobierno cubano y fomentar mayor respeto por los derechos humanos.

 

 

Fuente: Página/12