Se trata de los inmuebles levantados antes de 1982. La intención de los miembros del Concejo Municipal es saber si todavía estas construcciones tienen un sistema de válvula único.

El Concejo impulsa un relevamiento en la instalación de gas de los edificios construidos antes de 1982. Los resultados serán la base de datos para que los organismos estatales y empresas con competencia en el tema intensifiquen los controles en esos inmuebles. En la ciudad hay 300 construcciones con más de 32 años.

La flamante iniciativa corrió por cuenta del concejal por el PRO, Alejandro Roselló, y se complementa con el proyecto que meses atrás presentó el radical Jorge Boasso en el que pidió líneas de créditos blandos para adecuar dichas instalaciones.

“Queremos saber cuáles son los edificios que todavía tienen un sistema de válvula único en la provisión de gas natural”, explicó Roselló. Esta característica perdió vigencia con la actualización normativas de 1982 y 1995 que duplica la cantidad de circuitos y regulación.

Riesgo. “El sistema de simple válvula representa un riesgo importante para los habitantes”, explicó Roselló. Y dijo que la iniciativa que impulsa busca detectar cuáles son y dónde están estas construcciones “potencialmente peligrosas, tanto para sí mismas como para el entorno”, aseguró.

Una vez confeccionado el registro de estos edificios, resultará imperioso realizar controles más exhaustivos a fin de monitorear el grado de vulnerabilidad que representan.

El proyecto que ahora tendrán a su consideración los ediles, autoriza al Ejecutivo a realizar los convenios necesarios para poner en marcha cuanto antes el relevamiento.

Una vez recabada la información, será remitida a la empresa Litoral Gas y al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), para intensifique la frecuencia de las inspecciones.

¿Cómo afrontar la adecuación de los reguladores? Para esta instancia, el proyecto encomienda que la Municipalidad, “estudie la factibilidad de instalar una segunda válvula de gas en los edificios relevados que lo requieran”. Según Roselló, esta iniciativa se complementa con el proyecto de Boasso, a través del cual se pide a la Municipalidad una línea de créditos blandos destinados a esta adecuación, que resulta vital para la seguridad de los ciudadanos.

En septiembre de 2013 Boasso solicitó “llevar a los interesados, la posibilidad de acceder a líneas de créditos con tasas de interés especiales”. Ambas propuestas está la tragedia de Salta 2141 cuando una explosión terminó con la vida de 22 personas el 6 de agosto del año pasado.

 

 

Fuente: La Capital