La jornada, de la que participaron más de 600 trabajadores, estuvo destinada a agentes de Control y Convivencia Ciudadana. El gremio reclamó apoyo policial en las intervenciones.

Más de 600 trabajadores de todas las áreas de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana municipal participaron ayer de una jornada de actualización integral de conocimientos enfocada, entre otros puntos, en su capacidad de resistir o repeler agresiones sin apelar a la violencia. En ese marco, el gremio que agrupa al personal del Palacio de los Leones exigió a las autoridades el acompañamiento de las fuerzas de seguridad durante las intervenciones de esas dependencias en las zonas calientes de la ciudad.

La actividad, que se realizó en el predio de la ex Rural, contempló diferentes aspectos del ejercicio de las funciones de los agentes: el deber de ser un servidor público, las competencias técnicas y transversales de cada uno de ellos y la capacidad de resistir o repeler sin violencia situaciones conflictivas.

A diario es posible constatar en Rosario que la resolución violenta de conflictos en el espacio público es una tendencia in crescendo. Por eso, la capacitación a los más de 600 agentes fue dictada (a través de charlas y talleres) por el secretario de Control y Convivencia Ciudadana, Pablo Seghezzo; el vicepresidente del Colegio de Abogados, Gustavo Nadalini; el director del Instituto de Seguridad Pública (Isep), Aniceto Morán, el profesor Mario Alem y la vicedirectora de la Escuela Superior de Administración Municipal, Romina Trincheri.

Otro de los presentes, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Antonio Ratner, planteó la necesidad de que los agentes de las áreas de Control y Convivencia Ciudadana, “además de capacitación, cuenten con apoyo policial al momento de intervenir en barrios peligrosos de la ciudad”.

En ese sentido, el gremialista habló de la existencia de un “temor urbano” que también impacta en la actividad de los agentes en calle. Y ejemplificó: “Se reciben denuncias de vehículos abandonados en la vía pública y, cuando el personal procede a retirarlos, encuentra una respuesta hostil de parte de vecinos o habitantes del lugar”.

Pero Ratner fue más allá al recordar la agresión sufrida en agosto pasado por un inspector de Tránsito durante la competencia del TC2000. Con el autódromo como escenario, el agente fue golpeado por dos personas molestas por sus órdenes.

El gremialista también repasó “los incidentes que vienen ocurriendo en los últimos meses en los hospitales y centros de salud”, casi siempre protagonizados por familiares o allegados de pacientes, u otros hechos en los que los trabajadores municipales son blanco de insultos en distintas reparticiones o zonas de la ciudad.

Ratner, asimismo, pidió articular con las fuerzas de seguridad la labor de los agentes durante los fines de semana, en el marco de los controles de actividades nocturnas en boliches. Y, al respecto, rememoró que en 2013 le balearon el auto a un jefe de Inspección municipal.

Prioridades. Por su parte, y en un mensaje directo a los agentes, Seghezzo aclaró que “es muy importante la existencia de valores sin los cuales este área no tendría razón de ser, como la honestidad o la vocación de servicio”, al tiempo que enfatizó que “el Estado debe trabajar en la calle para garantizar el cumplimiento de los derechos”.

“Las ciudades cambian, avanzan y van creciendo y adoptando nuevos perfiles. Es muy importante profundizar nuestros conocimientos y dotarnos de mayores herramientas para gestionar con solvencia los conflictos en vía publica”, explicó, a su turno, la intendenta Mónica Fein, quien abrió la jornada.

Al respecto, la jefa del Palacio de los Leones concluyó: “El gran desafío es lograr que todo ciudadano, por convicción, cumpla con las normas, porque respetarlas es respetarnos en el espacio público”.