El periodista Germán de los Santos dio cuenta de las alternativas del caso que rodeaba el plan para asesinar al juez Juan Carlos Vienna y el fiscal Guillermo Camporini.

Germán De los Santos (Aire de Santa Fe)

“La verdad es que nunca parece agotarse. Es permanente y salta a la semana siguiente un hecho mucho más grave porque lo que se conoció el viernes es lo más grave que ha pasado después del atentado contra el gobernador Bonfatti, el 11 de octubre pasado, cuando le tirotearon el frente de la casa”, comentó el periodista este martes en diálogo con Aire de Santa Fe.

 

En esas circunstancias, destacó que “tengan teléfonos celulares, que estén detenidos, uno en la Jefatura de Policía de Rosario, y otro en la cárcel de Coronda, y estén tramando un atentado contra el juez Vienna, que investiga la causa de Los Monos, al fiscal Camporini y al subjefe de la división policial, parece increíble, pero ya nada es increíble”, opinó.

 

“En esta causa, en la que aparecen un policía y un convicto, preso por homicidio, se generó a partir del 9 de febrero pasado cuando fue detenida Reina Isabel Quevedo en Salta”, explicó. Y añadió: “Almirón no sólo tenía un teléfono celular, sino que salía de la Jefatura, salía casi todas las noches. Y el abogado de Almirón dice que no es un delito tener un celular en la cárcel. Si uno tiene un celular para hablar con el hijo es una cosa, pero si uno tiene un celular, como tenía Treves, para seguir vendiendo cocaína desde Coronda, es otra cosa”, exaltó.