En octubre del año pasado lo había propuesto el concejal Tomás Norman. Seis meses después, en el mismo contexto de ataque a choferes y pasajeros, el edil pide que la propuesta sea tratada en el recinto.

Tomás Norman (LT10)

“Las empresas de transporte público modifican sus recorridos para no ingresar a los barrios donde son asaltados, el Municipio intima a las empresas para que normalicen el servicio y, en medio de la disputa, hay choferes que salen a trabajar con miedo, unos vecinos que temen por sus pertenencias y sus vidas cuando el colectivo en el que viajan ingresa a las zonas más vulnerables y otros que también quedan expuestos al delito porque esta situación los obliga a caminar más para tomar el colectivo, que ya no ingresa al barrio”, declaró el concejal autor de la iniciativa.

“Que los colectivos tengan cámaras de seguridad sería absolutamente beneficioso y es decididamente posible. Además de un efecto preventivo, de vigilancia, las cámaras servirían como prueba para clarificar un hecho delictivo. Por otra parte, la medida que propongo se ha implementado con éxito, por ejemplo en Comodoro Rivadavia y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incorporó la videovigilancia al sistema de subtes”, contó Norman. “Los santafesinos no podemos seguir recibiendo excusas como respuesta. La protección no es un lujo, es un derecho fundamental. Soy conciente que la ‘inseguridad cero’ es una promesa irrealizable, pero sí es factible trabajar para garantizar a los vecinos un ‘clima de seguridad’. Invertir en acciones de este tipo es un mandato de los gobiernos de todos los niveles: la seguridad cuesta pero la inseguridad cuesta vidas”, finalizó el edil.