Lo sostuvo monseñor Eduardo Eliseo Martín, flamante arzobispo de Rosario, en referencia al flagelo del narcotráfico.

Eduardo Eliseo Martín (LT10)

 

“Es un flagelo muy grande el que se está padeciendo con el narcotráfico y todo lo que significa de violencia y de muerte que aquello conlleva”. De ese modo, el prelado se manifestó sobre la realidad que atraviesa la sociedad en general, y la rosarina en particular, al ser consultado por LT10.

 

Desde su perspectiva, “si hay narcotráfico, hay consumo y, por lo tanto, lo que la droga produce en quienes consumen. Uno podría decir que droga es sinónimo de muerte”, definió. Y consignó: “Es un flagelo grande y todos tenemos que luchar y poner el hombro para que pueda mitigarse. San Pablo dice que ‘donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia’”.

 

Con relación al rol de la Iglesia ante tales circunstancias, Martín consideró que “en general, frente a los temas sociales, sí puede hacer –afirmó–, pero no de forma directa porque la misión de la Iglesia es una misión religiosa. Los problemas sociales se resuelven entre todos. Pero la Iglesia qué es lo que aporta de original: aporta a Jesucristo y se lo ofrece al corazón del hombre. También el narcotraficante está llamado a convertirse y pedir perdón”, subrayó.