Dos chicas de 17 y 19 años fueron detenidas el sábado acusadas de participación mediata en el asesinato Analía Rivero, ocurrido la madrugada del 2 de noviembre frente al boliche “Stone”.

Dos chicas de 17 y 19 años fueron detenidas el sábado acusadas de participación mediata en el asesinato Analía Rivero, ocurrido la madrugada del 2 de noviembre frente a un boliche de Capitán Bermúdez, incidente que generó una manifestación pública de vecinos frente a la comisaría local para exigir el esclarecimiento del caso.

Tras la detención de las jóvenes ayer fue allanado el domicilio de Brian González, alias “Gordo Brian”, quien aparece ahora con prueba asegurada señalado como autor de los disparos que mataron a Analía Rivero. González, de 22 años, no fue localizado.

La Policía de Investigaciones (PDI) que está a cargo de la persquisa empezó a despejar las incógnitas sobre el caso a partir de la ubicación de un testigo que refirió la pelea ocurrida en el interior de la discoteca. Ese testimonio permitió ubicar a las dos jóvenes detenidas por estar con el Gordo Brian, quienes fueron llevadas a declarar ayer ante el fiscal de San Lorenzo Juan Carlos Ledesma quien lleva adelante las investigaciones.

Las dos jóvenes fueron señaladas por testigos por haber estado dentro de la camioneta desde la que partieron los disparos que terminaron la vida de Rivero. Estas refirieron, según fuentes del caso, que Brian tuvo una pelea con un grupo de personas dentro del boliche, y se enardeció cuando los custodios privados del local lo obligaron a retirarse.

Obnubilado por la situación, según los nuevos testimonios, Brian salió a la calle y le dio una patada a una puerta de vidrio, que le provocó un corte. Se fueron en una camioneta que conducía otra persona. El vehículo pasó frente al boliche y según los dichos aportados al fiscal Brian, en el asiento de acompañante, extendió el brazo fuera de la pick up y abrió fuego.

Analía “Any” Rivero tenía 18 años y trabajaba como promotora del boliche “Stone” de Capitán Bermúdez. La madrugada del 2 de noviembre se encontraba en la puerta del local ubicado en San Lorenzo al 400 cuando pasó una camioneta desde la que comenzaron a efectuar disparos. Rivero recibió un tiro en la cabeza y murió en el acto, mientras que otra chica sufrió herida.

El homicidio detonó una serie de protestas en la ciudad en reclamo de seguridad. La más importante se produjo el lunes 3 con una masiva marcha de vecinos hacia la seccional de policía local.

 

 

Fuente: La Capital