La instalaron el lunes y el martes, cuando llegaron a la institución, ya no estaba más. A los directivos les resultó tan llamativo que alguien se alzara con el botín, como que nadie, en los alrededores, percibiera el ilícito. Les costó $9.000 que significaron el esfuerzo de todo el año 2014.
Mercedes Menedetti (Aire de Santa Fe)La nota también podría titularse “Cuando la realidad supera a la ficción”. Al menos es lo que sienten las autoridades de la escuela Nº 43 Leandro N. Alem, ubicada en el paraje El Chaquito, jurisdicción de Ángel Gallardo.

El lunes por la mañana, y a pura felicidad, los directivos de la institución instalaron en los fondos del inmueble la pileta de 5,5 metros de diámetro que recientemente adquirieron no sólo para brindar a los niños un espacio de recreación -en el marco de los casi 40 grados de sensación térmica que se registran por estos días-, sino también para impartir conocimientos entre los alumnos.

El martes, cuando llegaron nuevamente al edificio, comprobaron con espanto que la piscina ya no estaba. La misma fue comprada hace días, costó $9.000 y significó todo un año de esfuerzo por parte de la cooperadora escolar y la comunidad toda. La intención era que los 47 alumnos inscriptos a la colonia de vacaciones (de un total de 93 que asisten a diario al establecimiento) realizaran un período de adaptación en ese natatorio, los días que no concurren a la pileta olímpica ubicada en Monte Vera, donde habitualmente se entrenan.

Mercedes Menedetti, directora del colegio, se mostró tan sorprendida por el ilícito como por la falta de solidaridad de los vecinos, ya que “nadie escuchó nada, cosa que también es muy rara”. Además, vale aclarar que la mayoría de los habitantes de la zona envían sus chicos a esa escuela, no sólo a clases regulares y a la colonia, sino también al comedor escolar y la copa de leche que se brinda en época estival.