La cuarta ronda de negociaciones entre Cuba y los Estados Unidos concluyó aquí con declaraciones mutuas de “progreso” y “avances” pero sin que se hicieran anuncios concretos al respecto, más allá de la voluntad de “seguir conversando”.“Soy una persona optimista pero también realista y se de la dificultad de dar vuelta 54 años de historia” en los que no hubo vinculo normal entre los dos países, dijo la norteamericana Roberta Jacobson.

Distendida y risueña, la cubana Josefina Díaz coincidió en que hubo avances pero destacó la necesidad de que Estados Unidos “levante” el embargo económico, financiero y comercial que desde 1960 aplica sobre la isla.

Ninguna de las dos partes fue capaz de identificar alguna fecha estimada para la apertura de embajadas en ambas capitales. La relación entre Washington y La Habana se maneja en el nivel de oficina de intereses.

Así como Cuba quiere el levantamiento del bloqueo, los Estados Unidos reclama que los integrantes de una eventual embajada norteamericana en La Habana puedan moverse libremente por la isla y también ser visitados “libremente” por ciudadanos cubanos, sin que tengan que rendir cuenta a oficiales de su gobierno ni que sufran consecuencias por ello.

Ambas partes dijeron que “seguirán conversando”.

 

 

Fuente: La Nación