Con un gesto mucho más decidido, el gobierno de Barack Obama renovó tácitamente el reclamo para que se aclare el atentado contra la mutual judía AMIA y, con él, la oscura muerte del fiscal encargado de la investigación, Alberto Nisman.

Esto se desprendió de la audiencia que ayer mantuvo en esta ciudad el presidente de la AMIA, Leonardo Jmelinitzky, con la máxima responsable del Departamento de Estado para América latina, Roberta Jacobson. Como suele ocurrir en estos casos, la audiencia fue a puertas cerradas y, pese a los intentos de LA NACION, al cierre de esta edición aún no se habían producido comentarios formales por ninguna de las dos partes.

Sin embargo, la cita figuró en la agenda pública de la funcionaria, en un gesto que revela la intención de la cartera de que el caso tomara estado público. Jacobson ha sido firme vocera de la posición del gobierno de Estados Unidos para que se avance con la investigación del atentado contra la mutual judía ocurrido en 1994, solicitud que se encargó de trasladar también a la muerte de Nisman.

Es la primera vez que Jmelinitzky llega al despacho de Jacobson desde la muerte del fiscal, ocurrida el 18 de enero último y en plena escalada en la disputa con el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner, a quien le que reprochó la intencionalidad de ocultamiento en la firma del controvertido acuerdo con Irán.

Puede que sea coincidencia el encuentro con la AMIA. Pero lo hace en un momento sugestivo: cuando la muerte del fiscal vuelve a aparecer con fuerza en la agenda pública, a partir de la revelación de un video con supuestas irregularidades en el allanamiento -el mismo día de su fallecimiento en su departamento de Puerto Madero- con el que se abrió la investigación de su muerte, aún incierta.

En los hechos, la cita se aproxima a un fuerte respaldo diplomático luego de la disputa que la cúpula de la AMIA viene de tener con el canciller Héctor Timerman, que se saldó con su renuncia a la entidad. Todo, en términos tan duros que le fueron rechazados por sus directivos, entre ellos, el propio Jmelinitzky.

Cerca de la entidad, anoche se explicó a LA NACION que la intención del directivo era mantener un tono de cautela y discreción, luego de la tensión que se vivió en las últimas semanas con el canciller.

No se trata de un recurso al que la AMIA no haya apelado en los últimos meses. “Nos hemos mantenido en silencio por cautela”, dijo el propio Jmelinitzky hace pocos días, al hacer declaraciones televisivas en las que renovó su pedido de investigación.

“La sociedad no puede tolerar” que tanto el atentado terrorista de 1994 contra la sede como el fallecimiento del fiscal Nisman queden sumidos en la oscuridad”, argumentó. Tanto el gobierno del presidente Barack Obama como los legisladores de ambos partidos mayoritarios en el Capitolio sumaron su apoyo en ese sentido y, en tanto, la cuestión se mantiene en pie cuando se hace referencia a la situación de la Argentina.

ESTADO DE DERECHO

Al gobierno norteamericano “le preocupa” cuando en países con los que tiene una relación “fuerte” se plantean cuestiones sobre el Estado de Derecho y la justicia”, dijo, semanas atrás, el vocero presidencial Josh Earnest, cuando fue consultado en la habitual rueda de prensa en la Casa Blanca.

El Departamento de Estado se pronunció varias veces sobre la cuestión, a la vez que recordó que “hace más de veinte años viene colaborando con el gobierno argentino en la investigación del atentado de 1994, así como con la comunidad y con los familiares de las víctimas, en la búsqueda de justicia”.

Por otra parte, desde el gobierno norteamericano se advirtió también que la muerte de Nisman, el pasado enero, “no debe frenar en la Argentina la persecución de los responsables de ese brutal atentado terrorista” y renovó una vez más su disposición a colaborar en la investigación y su esclarecimiento, así como en lo referido a la muerte del fiscal especial.

UNA FUNCIONARIA DE ALTO RANGO

Roberta Jacobson

Responsable del departamento de Estado para América latina

Es una funcionaria de alto rango dentro del Departamento de Estado de Estados Unidos. Está nominada para ser embajadora en México, uno de los cargos más importantes en la diplomacia norteamericana
En los últimos meses, Jacobson fue la encargada de llevar adelante las negociaciones históricas para el deshielo de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba

 

Fuente: La Nación Digital