La ex secretaria de Estado lanzó su campaña en Nueva York. Dio a conocer sus cuatro ejes y subrayó: “Mi primera pelea es hacer que la economía funcione para los estadounidenses todos los días”.

La isla de Roosevelt, en el East River de Nueva York, fue el escenario del primer gran mitin de la campaña de Hillary Clinton a la Casa Blanca, en el que la ex secretaria de Estado trató de dejar clara su defensa de la clase media.

“Nos enfrentamos a nuevos retos en nuestra economía y nuestra democracia”, comenzó la ex primera dama. Y agregó con contundencia: “Me postulo para presidente. Estoy trabajando para hacer que nuestra economía funcione para vos y para todos los estadounidenses”.

La esposa del ex mandatario Bill Clinton hizo mucho énfasis en la economía del país y se trazó cuatro ejes principales de campaña: hacer que la economía funcione para los estadounidenses todos los días, fortalecer a las familias de EEUU, aprovechar todo el poder, la inteligencia y los valores del país para mantener el liderazgo por la paz y reformar el gobierno revitalizando la democracia.

“No podemos resolver problemas si nos remontamos a las políticas económicas que nos fallaron antes”, señaló. Y también se hizo un espacio para diferenciarse de sus rivales republicanos: “Puede haber algunos nuevos republicanos camino a la presidencia, pero están todos cantando la misma vieja canción: una canción llamada ‘Yesterday'”.

“Si los candidatos que niegan el cambio climático no son científicos, ¿por qué no empezar a escuchar a los que son?”, expresó respecto a la importancia de hacerle frente al cambio climático.

Una de las frases más importantes del discurso estuvo dedicada a la inmigración: “Familias inmigrantes, trabajadoras y respetuosas de la ley se merecen un camino a la ciudadanía”, sostuvo.

“Mi primera pelea es hacer que la economía funcione para los estadounidenses todos los días, no sólo para los de arriba. Cuando las pequeñas empresas son fuertes, nuestra economía es fuerte. La construcción de una economía para el mañana también requiere invertir en nuestro activo más importante: nuestra gente”.

“Voy a proponer que hagamos un preescolar y un cuidado infantil de calidad para todos los niños en Estados Unidos. Vamos a hacer una universidad asequible y al alcance de todos”, afirmó respecto a los cambios que propone en materia de educación.

“La segunda pelea es fortalecer a las familias de Estados Unidos porque cuando nuestras familias son fuertes, Estados Unidos es fuerte. (…) Nuestra tercera pelea será aprovechar todo el poder, la inteligencia y los valores de Estados Unidos para mantener nuestro liderazgo por la paz, la seguridad y la prosperidad. (…) La cuarta pelea será la reforma de nuestro gobierno y la revitalización de nuestra democracia”.

Con encuestas recientes que apuntan a que el estadounidense medio no tiene gran confianza en ella, Clinton buscó acercarse a ese electorado destacando su preocupación por los problemas y haciendo guiños al legado de presidentes demócratas.

Para ello, ha elegido un lugar con mucho simbolismo, una isla situada a muy poca distancia de los barrios de clase media del distrito de Queens, y que lleva el nombre de Franklin Delano Roosevelt, el presidente del “New Deal” que sacó al país de la Gran Depresión.

Su figura ha sido siempre una fuente de inspiración para Clinton, según fuentes de su campaña, que destacan también su admiración por Eleanor Roosevelt y la defensa de los derechos civiles que hizo en su etapa como primera dama.

La elección de Nueva York para su primer gran acto público también tiene algo de simbólico para Clinton, pues fue ese estado, un gran bastión para su partido, el que la eligió como su primera senadora mujer en el año 2000 y donde tiene el cuartel general de su campaña.

El de este sábado fue para Clinton el primer acto de campaña de carácter multitudinario y también el primero en el que estuvo arropada por su marido, Bill, y su hija, Chelsea.

En su discurso evocó la figura de su madre, Dorothy Rodham, que creció sin padres durante la Depresión y que, según su campaña, explicó la lucha por los derechos de niños y familias que ha caracterizado buena parte de la carrera de Clinton.

Según varios analistas, con el gran mitin de este sábado la precandidata demócrata trató de dar un empujón a su campaña tras un inicio algo frío e intentó ganarse al ala izquierda de su partido, que le reclama más claridad en asuntos como la lucha contra las desigualdades y los tratados de comercio internacional.

Figuras que recelan del centrismo de Clinton como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, han evitado por ahora darle su apoyo a la espera de que ofrezca más detalles sobre sus planes.

Tras su paso por la Gran Manzana, Clinton viajará a los cuatro estados que iniciarán las primarias, caladeros de votos mucho más pequeños, pero considerados clave en la carrera por la Casa Blanca.

Así, en la noche del sábado estará hablando en Iowa y a lo largo de la próxima semana visitará New Hampshire, Carolina del Sur y Nevada.

 

Fuente: Infobae