Es la mejor fuente de Omega 3. Aumenta la vitalidad y da más energía.

De eso se alimentan las ballenas. Y, para que negarlo, en general se las ve saludables. Sin embargo, el krill ya no es exclusivo de los cetaceos. Porque de estos pequeños crustáceos –parecidos a los camarones, aunque no miden más de cinco centímetros– se extrae un aceite que, usado como suplemento dietario, mejora la memoria, evita el deterioro cognitivo, generar vitalidad, previene enfermedades cardiovasculares y disminuye los niveles de hipertensión. Muchos beneficios para un animalito tan pequeño.

Desde el Vaticano sostienen que el Papa Francisco acompaña la comida más importante del día –el desayuno, por supuesto– con una capsula de este suplemento.

Con nombre y apellido: el Omega Smart Super Krill está formulado a base de aceite concentrado extraído de krill. Actúa como un poderoso antioxidante y ayuda a aumentar la vitalidad natural. Una vez consumido, el organismo tendrá una mayor capacidad absorción de los fosfolípidos.

Para el corazón

El Omega 3 es un nutriente indispensable para el organismo, muy beneficioso para el corazón. Se caracteriza por ser antiinflamatorio y anticoagulante; disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos y la baja la presión sanguínea.

Pero esto no es todo: estos ácidos grasos también pueden reducir los riesgos y síntomas de otros trastornos, incluyendo diabetes, accidente cerebro vascular, artritis reumatoidea, asma, enfermedad intestinal inflamatoria, colitis ulcerativa y deterioro mental.

Un estudio publicado en el Journal of Agricultal and Food Chemistry sostiene que el aceite de krill reduce el colesterol un 30% y contribuye en tratamientos para la la hepatomegalia, la esteatosis hepática y la hipercolesterolemia. Ademas según el estudio realizado por un grupo de investigadores de Australia, Noruega y Finlandia, el consumo diario de dos gramos de aceite de krill durante ocho semanas incrementa en un 125% el índice de Omega-3.

En cápsulas

El aceite de krill se comercializa en Argentina bajo la marca CapsKrill, una marca que cuenta con la certificación Friend of the Sea: su cosecha de krill se hace bajo parámetros de sustentabilidad y cuidado del recurso. Es fabricado en Estados Unidos y Canadá, y su calidad está auditada y aprobada por organismos como la FDA de los Estados Unidos, Health Canada, EFSA de la Unión Europea, TGA de Australia, entre otros.
Otras fuentes para aumentar el consumo de Omega 3, además de las cápsulas, son los pescados frescos de mar (arenque, salmón, atún, caballa, pez ángel, gatuzo). Especialistas recomiendan ingerir una porción de 250 gramos cinco veces por semana. Entre las fuentes de origen vegetal, la que mayor concentración de Omega3 aporta es la Salvia Hispánica (chía).

 

Fuente: Infobae