El juez Ercolini accedió a un pedido del ex secretario de Transporte, quien adujo una cuestión de salud de una de sus tres hijas.

El juicio al ex secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner por haber recibido dádivas (coimas) de empresas a las que debía controlar se pospuso hasta el 1 de octubre próximo. El proceso tenía que comenzar mañana, pero en la tarde de de este miércoles la defensa pidió una postergación.

Como fundamento para solicitar la postergación se esgrimió que una de las hijas de Jaime, Gimena Belén, estaba pasando por un problema de salud luego de haber tenido un bebé. Según fuentes judiciales, el ex funcionario se comprometió a asistir el jueves próximo para el inicio del debate.

La inminencia de el juicio oral y público por corrupción provocó que se vivieran momentos agitados en Comodoro Py durante buena parte de la mañana.

El abogado de Ricardo Jaime –Andrés Marutián– se reunió con el fiscal Guillermo Marijuán para acordar-como lo permite la ley- un juicio abreviado. Esto implicaba –trascendió– que el ex secretario de Transporte reconociera su culpa y recibiera una condena de algo más de un año y medio de prisión y además devolviera dos millones de pesos de la fortuna personal conseguida a costa de negociados en el área de Transporte entre 2003 y 2009. Pero esa posibilidad de acuerdo quedó trunca cerca del mediodía. El fiscal Marijuán tenía luego todo preparado para que mañana comenzara el juicio.

El juicio es por dos casos de corrupción: se comprobó que la firma Trenes de Buenos Aires (TBA) que explotaba trenes y colectivos le pagaba viajes en taxis aéreos para que Jaime disfrutara de fines de semana largos.

Luego de una revelación periodística, la justicia comprobó que la empresa Terminal de Buenos Aires (TEBA), dueña de la Terminal de Ómnibus de Retiro, le pagaba mensualmente el alquiler de su departamento a Jaime.

Las dos empresas estaban bajo la órbita de control de la Secretaría de Transporte de la Nación que manejaba Jaime. Corrupción pura y dura.

Mañana a las 9:30 debía comenzar el juicio que está a cargo del juez Julián Ercolini, porque la pena del delito de dádivas en menor a los tres años. Se especuló en Comodoro Py con que con tal de no comenzar el juicio, podría renunciar el abogado de Jaime y así retrasar el debate. Eso no sucedió, pero sí presentó un pedido de postergación.

Ercolini concedió la postergación para el 1 de octubre próximo ya que tenía planeado que el juicio se hiciera en dos audiencias (jueves y viernes) semanales.

Jaime, por su carácter de ex funcionario público, no estaba habilitado para pedir la suspensión del juicio a prueba conocida como probation. En cambio los empresarios involucrados en el caso sí lo hicieron. Aún no se ha definido nada en ninguno de los imputados.

Jaime logró demorar el inicio del juicio, que lleva cerca de cinco años de espera debido a una interminable cantidad de chicanas judiciales –permitidas que plantearon las defensas. Las apelaciones llegaron a la Corte Suprema de Justicia y pasaron en dos ocasiones por la Cámara de Casación.

Consiguió una semana más. Tal vez sea la última. Si es que no sucede nada raro de aquí hasta el jueves que viene. También puede aceptar su culpabilidad, ser condenado y en ese caso no habrá juicio.

 

 

 

Fuente: Infobae