El ex secretario de Transporte y el resto de los imputados por corrupción se presentaron en Comodoro Py para ratificar lo pactado con el fiscal Marijuán.

El juez Julián Ercolini tiene diez días para homologar o no los acuerdos que realizaron con el fiscal Guillermo Marijuán los imputados en dos casos de corrupción admitidos por Ricardo Jaime, quien fuera secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner.

A las 10 comenzaron a llegar al cuarto piso de los tribunales de Comodoro Py quienes debían ser sometidos a un juicio oral y público por dos casos donde se había comprobado que empresas a las que Jaime debía controlar como funcionario público lo habían coimeado.

Cada uno de los imputados llegó acompañado por sus abogados para prestar conformidad a lo que habían acordado con el fiscal.

Jaime aceptó ante el juez el acuerdo de juicio abreviado que estipulaba una pena de un año y medio de prisión (unificada con una condena anterior) y que se le decomisaran $2 millones de su patrimonio. Llamó la atención que Jaime haya aceptado esa condición porque hace un año dijo no poder asistir todas las semanas al juicio por la Tragedia de Once por carecer de dinero.

Uno de los testaferros de Jaime, Manuel Vázquez, también aceptó ante Ercolini los términos de lo pactado con Marijuán. Una condena (unificada con una anterior) de dos años y dos meses de prisión y el decomiso de $347 mil. La suma de los decomisos a Jaime y Vázquez serán destinados a las ONG La Alameda y No más hambre Argentina.

Jaime y Vázquez estaban imputados en uno de los casos que iban a ir juicio: porque la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) le pagó a Jaime viajes en taxi aéreos para que el funcionario, que tenía el deber de controlar la concesión del Sarmiento, entre otras, viajara a descansar los fines de semana largos. Vázquez también pagó uno vuelos, y como se sospecha que el dinero que se usó era negro, terminó en juicio.

Claudio Cirigliano, dueño de TBA, debía ir a juicio pero consiguió una probation: se comprometió a pagar $200 mil al Jardín Maternal “Los Enanitos de la Esperanza” de la ciudad de El Bolsón y a realizar tareas comunitarias. La probation no implica responsabilidad penal ni admisión de culpa. Se puede otorgar por una sola vez siempre que la persona no tenga una condena.

El hijo de Vázquez, Julián, que estuvo relacionado con uno de los vuelos propuso pagar $30 mil y hacer tareas comunitarias.

En esa causa también debía ir a juicio Jorge Molina, quien fuera director de Relaciones Institucionales de Aerolíneas Argentinas cuando la empresa era parte de Marsans. Llegó a juicio acusado de haberle dado a Jaime (que debía controlar a Aerolíneas) un pasaje de cortesía. Molina quería ir a juicio porque se consideraba inocente. El fiscal Marijuán pidió su sobreseimiento.

Al mismo juicio, pero por otro caso, llegaron Néstor Otero, dueño de la Terminal de Ómnibus de Retiro, y tres integrantes de su cuadro gerencial. Es que Otero pagaba mensualmente el alquiler del departamento donde vivía Jaime, quien tenía el deber de controlar que el concesionario de la Terminal cumpliera con el contrato de explotación. Fue Jaime, quien en nombre de todos los argentinos, acordó con Otero la extensión del contrato de explotación que tenía vigencia hasta ayer. Hoy se conoció que le extendieron hasta mayo de 2016 ese contrato.

Otero obtuvo una probation. Se comprometió a pagar $2 mil diarios durante un año para mantener un comedor comunitario en la Villa 31 de Retiro, vecino a la Terminal. Eso da una cifra de $730 mil. Aportará también $25 mil para los inundados de Luján y tendrá que realizar tareas comunitarias.

Los otros imputados, quienes fueron los garantes de los contratos de alquiler de Jaime, deberán hacer tareas comunitarias y aportar dinero a entidades de bien público. Gabriel Akerman se comprometió a con $10 mil, Edgardo Preiti con $70 mil y Alfredo Pielach con $225 mil.

La cifra que se comprometieron a aportar los que podrían ser beneficiados por la probation supera el millón de pesos. El total, tanto del decomiso como de los aportes, está relacionado con los costos de los vuelos en taxis aéreos y los alquileres pagados.

La Policía Federal aisló de periodistas el pasillo del cuarto piso de Comodoro Py frente al juzgado de Ercolini. El resto de la gente podía pasar tranquilamente y codearse con Jaime y los demás imputados.

Fueron pasando de a uno. El primero fue Jaime, quien tardó apenas un minuto en ratificar ante el juez lo que había pactado con el fiscal. Luego huyó: lo sacaron a hurtadillas del edificio para evitar a los micrófonos y grabadores. Los demás fueron cumpliendo con sus trámites y se retiraron caminando sin ningún privilegio.

Cuentan fuentes judiciales que todo el trámite fue tenso. Salvo cuando le tocó el turno a Cirigliano. El empresario propuso que su dinero fuera al jardín llamado “Los Enanitos de la Esperanza”. El fiscal Marijuán es un hombre bajo. Su sobrenombre en Tribunales es “Enano”. Cuando Cirigliano dijo el nombre de la entidad que se beneficiaría con su dinero, el fiscal rompió con la seriedad de las audiencias, se dirigió al empresario y señaló “Supongo que usted no está aludiendo a mi altura, no? Todos sonrieron. Para luego retomar el trámite por el que un funcionario público de un gobierno que aún está en el poder pactó una condena por coimero.

 

 

 

 

Fuente: Infobae