En 2013, Roberto Daniel Cavalli compró insumos por 2.500.000 pesos que, en buena parte, aparecieron en una quinta de la familia Cantero en Pérez.

 

Una vez más en las conexiones de un hombre con una banda narco aparecen hilos para intentar arrimar pistas sobre su violento final. Roberto Daniel Cavalli fue interceptado el viernes en su auto cuando iba con su mujer embarazada y su pequeña por Sorrento y Circunvalación y lo mataron de seis tiros. Este hombre de 32 años, que fue rematado con un tiro en la nuca, aparece en escuchas captadas el año pasado desde la cárcel de Piñero a un teléfono utilizado por Ariel “Guille” Cantero, líder detenido de la Banda de los Monos. En esas comunicaciones Cavalli era señalado como una persona de confianza para hacerse cargo de bunkers de drogas en la zona de la República de la Sexta. Un año antes a Cavalli lo habían citado en Tribunales para que explicara por qué había comprado insumos de construcción y sanitarios por 2.500.000 pesos, parte de los cuales fueron hallados en una casa que levantaban los Cantero en un predio de tres hectáreas en Pérez. A esos materiales los había recibido él mismo en la quinta luego allanada.

 

Por estas operaciones Cavalli estaba sospechado de encargarse de compras de la familia Cantero realizadas con dinero provenientes de actividades delictivas, por lo que fue citado a prestar declaración informativa en la causa 913/12. Es la misma donde 14 personas tienen actualmente condena en un trámite de juicio abreviado, en el que aceptaron pertenecer a Los Monos y formar una asociación ilícita.

 

Boliches

 

Cavalli declaró el 23 de septiembre de 2013 sin obligación de prestar juramento para decir la verdad. Cuando le preguntaron qué relación tenía con los investigados en esa causa dijo que conocía “de la noche” a Claudio “Pájaro” Cantero, asesinado a balazos cuatro meses antes. “Nos conocíamos de los boliches, tenemos amigos en común. El me cambió varias veces cheques e inclusive no me cobró porcentaje. Incluso me prestó plata y sin cobrarme intereses”, dijo aquella mañana al juez Juan Carlos Vienna.

 

Le pidieron que aclarara qué hacía recibiendo materiales en una quinta actualmente embargada para ser decomisada. “Yo le había preguntado a Pájaro Cantero si tenía algún lugar donde pudiera acopiar materiales, él hizo un llamado y me dijo que podía llevarlos a ese lugar. Al día siguiente él me llevó hasta ahí en su auto y yo lo seguí”. Después contó que había comprado para dejar allí juegos de baños y cajas de porcelanato para pisos. Le preguntaron qué había hecho con ese material. “Quedó ahí, nunca más lo fui a buscar”, contestó.

 

Sin fondos

 

Los fiscales que asistían a la pesquisa suponían que el rol de Cavalli era comprar los materiales para los Cantero y que el pago en efectivo (las operaciones de más de mil pesos no pueden pagarse en efectivo por disposición de Afip) era derivado de que la plata no era de origen lícito. Cavalli señaló que había pagado a la firma Colomé Hermanos con cheques que fueron rechazados por falta de fondos. Afirmó que esos valores los recibió de un inversor de Buenos Aires, Carlos Lledro, con el que había trabado relación y que quería radicarse en Rosario. “Hicimos varios emprendimientos juntos, íbamos a cenar y me mandaba a averiguar por terrenos para hacer edificios, apart hotel, distintas cosas. Una vez me entregó 65 mil pesos en efectivo en confianza, sin ningún recibo, me dijo que lo guardáramos para cuando necesitara comprar materiales”, declaró.

 

En el juzgado Cavalli contó que encargó en Colomé Hermanos materiales por 2.500.000 pesos pero que lo llamaron porque los cheques librados por Lledro no tenían cobertura. Los materiales, entretanto, habían empezado a ser despachados por el comercio y se recibieron en la quinta de Pérez. Según Cavalli el 40 % de lo adquirido se recibió allí y era para un proyecto de un hotel Howard Johnson. El resto, según contó, lo retiró el tal Lledro. Como el comercio no pudo cobrar por sus materiales se advirtió una maniobra con aspecto de estafa. “Yo le había comprado a ese comercio, lo que encargaba me lo pedía Lledro, pero cuando me llamó la empleada de Colomé y me dijo que no habían podido cobrar el primer cheque él me mandó 45 mil pesos más. Pero después dejó de atenderme”.

 

En el tribunal le impusieron a Cavalli la obligación de firmar un convenio por la mercadería comprada y no pagada. “Mi intención es pagarle, tengo una trayectoria en el ámbito de la construcción, yo hice el Hotel Holiday Inn de Salta 1950, trabajo en plantas industriales como Cargill, mi trayectoria viene de mi padre que también era constructor”.

 

El relato de Cavalli no generó impresión positiva en los investigadores. Pero no se lo pudo indagar por delito alguno dado que no había prueba inequívoca en su contra.

 

“Cuñado”

 

En una sesión de escuchas correspondientes a agosto de 2014 que fueron recibidas por el juzgado de Instrucción Nº 5 en octubre de ese año Guille Cantero habla con un interlocutor no identificado sobre un bunker “de la zona de la Sexta” que estaba controlado por una tal Clara. Guille allí propone como opción para manejar ese quiosco a “Cuñado”. Así es como se lo conoce a Roberto Cavalli, que es cuñado de Andrés “Gitano” Fernández. Este es un hombre más próximo a los Monos. El Gitano Fernández está con procesamiento confirmado por ser quien manejaba el auto desde el cual Guille Cantero, tal como lo estableció la jueza Alejandra Rodenas, mató a balazos a Diego Demarre el 27 de mayo de 2013, en venganza por el crimen de Pájaro Cantero ocurrido el día anterior.

 

En otra llamada registrada el 20 de agosto de 2014 Emanuel Chamorro, otro de los presos en Piñero que integra la banda, le cuenta a un interlocutor a modo de broma. “No hay un peso en la calle y todos los clientes están en cana. Pero “Cuñado” está en libertad y “trabajando”, es decir, vendiendo drogas.

 

El “hobby” de vender autos

 

En escuchas telefónicas de agosto de 2014 uno de los procesados por integrar la banda de Los Monos, Emanuel Chamorro, es captado en diálogo con un interlocutor no identificado a quien le señala que Leandro Vinardi (hombre vinculado a los Cantero) le dio un vehículo a “Cuñado” (Roberto Cavalli) para que lo venda. Al final de su declaración informativa por las compras de mercadería a Colomé Hermanos Cavalli cuenta en el juzgado que vende y compra autos “de hobby”.

 

El mismo Cavalli al final del interrogatorio, que fue en septiembre de 2013, pidió hacer una aclaración. “Lo que le quisiera agregar es que yo tenía un BMW 335 I coupé el cual a fines del año pasado se lo presté a «Pájaro» Cantero un fin de semana y él me lo chocó. Entonces él me ofreció comprármelo y que él se encargaba del arreglo, yo ni siquiera sé cómo lo chocó, yo entonces le dije que sí al arreglo que él me proponía. Pero al final nunca concretamos la venta, fue todo de palabra”.

 

Le preguntaron si llegaron a algún precio por ese vehículo y si estaba a su nombre. “No, quedamos que nos íbamos a sentar pero nunca llegamos a arreglar nada concreto. Y el auto no estaba a mi nombre porque yo de hobby compro y vendo autos, y nunca los transfiero a mi nombre porque son de paso”, afirmó.

 

En ese momento Cavalli dijo tener una VW Tiguan. Y que al momento de comprar la mercadería por la cual lo vincularon a los Cantero tenía un VW Bora.

 

 

 

Fuente: La Capital