El ministro de Defensa, Agustín Rossi, participó hoy junto a su par de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada, del acto de homenaje y reparación de legajos de las hermanas Graciela Alicia y María Magdalena Beretta Posse, ambas trabajadoras del Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF), que fueron detenidas desaparecidas durante la última dictadura cívico militar.“Es un enorme acto de reparación: pasaron 32 años de democracia para que un trabajador del IAF se acerque y diga que aquí hubieron compañeras desaparecidas”, señaló Rossi, acompañado por la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Morales de Cortiñas, familiares y amigas de las víctimas. Esta medida se inscribe en el marco del Decreto N° 1199/12, firmado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“La democracia es un proceso de construcción colectiva permanente, se equivocan si creen que se cristaliza en algún momento, hay que aportar constantemente?, expresó el titular de Defensa en la sede del IAF. Y subrayó: ?El ?Nunca más? es un objetivo a conquistar, es una tarea que hay que fortalecer y llevarla adelante”.

Al finalizar sus palabras, Rossi convocó al personal que se desempeña en dicho organismo “a seguir transitando por el mismo camino, con el objetivo de vivir en una sociedad equitativa, justa y con respeto por el otro”.

Por su parte, el ministro Tomada consideró que “este acto es el símbolo de la reparación y es parte de un proceso más profundo que en estos últimos años vive nuestra patria para recuperar la memoria, la identidad y también la pérdida del miedo. Los derechos humanos han llegado para quedarse, los de ayer, los de hoy y los del futuro: esto es una política de Estado para vivir mejor”, apuntó.

A su turno, la titular del IAF, Ivana Besmalinovich, aseguró que “este acto de homenaje en este edificio tiene una altísima sensibilidad y grado de emoción, ya que nos permite recuperar la verdad histórica y fortalecer la memoria colectiva”. Allí recordó que “Graciela y María Magdalena trabajaron en el IAF hasta el 28 de diciembre de 1976, cuando el mismo día fueron víctimas del terrorismo de Estado: la primera de ellas fue secuestrada en la puerta del IAF, mientras que su hermana en la casa de su tía en Villa Luro. Reparar los legajos es poder recuperar la historia. Es nuestra responsabilidad que la memoria no pase a retiro para tener democracia para siempre”, concluyó.

Silvina Atencio, integrante de la Comisión por la Reconstrucción de Nuestra Identidad, aseguró que “este acto es histórico dentro de esta casa; y es una reparación muy profunda para el alma de las familias y los compañeros de trabajo”.

Acompañaron también la directora Nacional de DDHH y DIH, Stella Segado; la directora Nacional de Gestión de Fondos Documentales del Archivo Nacional de la Memoria, Antonella Di Bruno; y los titulares del Estado Mayo Conjunto de las FFAA, teniente general Luis María Carena; y del Ejército, teniente general Ricardo Cundom.