Después de cuatro días bajo “alerta máxima” ante la posibilidad de un atentado del Estado Islámico, el Centro Nacional de Crisis de Bélgica consideró que las posibilidades de que se concrete en la capital del país un ataque terrorista “sigue siendo posible y probable” aunque no es “una amenaza grave e inminente”.La OCAM rebajó la máxima alerta terrorista vigente en Bruselas en los seis últimos días al nivel 3, el segundo más alto. Bélgica pasó a un primer plano tras la serie de ataques en París por los estrechos lazos de los autores de esos atentados con Bruselas.

De hecho, el presunto “cerebro” de los ataques, Abdelhamid Abaaoud, era belga de raíces marroquíes y vivió en el barrio bruselense de Molenbeek. La Policía belga busca además a varios sospechosos por los atentados, entre ellos Salah Abdeslam, hermano de uno de los atacatantes suicidas, que solía vivir en Bruselas. El Gobierno belga deberá decidir ahora si modificará las medidas de seguridad adoptadas en los últimos días.

 

 

Fuente: Página/12