El ataque terrorista, reivindicado por una facción de los talibanes que busca establecer un régimen islamista de línea dura, dejó más de 50 heridos. Un hombre cargado de explosivos se inmoló en la entrada principal de una oficina del gobierno.

Al menos 20 personas murieron y otras 50 resultaron heridas este martes en un atentado suicida en una oficina gubernamental de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en las áreas tribales del noroeste de Pakistán, informaron a la agencia Efe fuentes oficiales.

 

“Fue un suicida, que iba en una motocicleta. El balance de muertos podría aumentar”, dijo a la agencia de noticias AFP el jefe de la policía del distrito, Faisal Shahzad, quien detalló que el edificio resultó “parcialmente dañado” a causa de la explosión, que se produjo en hora pico.

 

“Un gran número de personas se encontraban en el lugar en el momento de la explosión, ya que la gente acude a diario para recoger o solicitar sus carnés de identidad digitales”, explicó la fuente, que agregó que el área ha sido acordonada y las autoridades tratan de ubicar a las personas involucradas.

 

Ali Khan, médico en un hospital de la zona, confirmó el balance de 20 muertos y cifró en “más de 50” el número de heridos.

 

Pervaiz, un guardia se seguridad, intentó frenar al suicida en la puerta principal del edificio cuando el terrorista detonó los ocho kilos de explosivos que cargaba.

 

Jamaat ur Ahrar, una facción de los talibanes paquistaníes que lucha por derrocar al Gobierno y establecer un régimen islamista de línea dura, se adjudicó la responsabilidad del ataque.. Actualmente, las fuerzas de Pakistán combaten a los talibanes y otros grupos insurgentes en las regiones del noroeste, fronterizas con Afganistán.

 

El vocero del grupo, Ehsanullah Ehsan, dijo que la oficina atacada era parte del “Estado pagano de Pakistán” y por lo tanto un objetivo legítimo.

 

“Si Dios quiere, nos centraremos en todas las organizaciones paquistaníes que estén directa o indirectamente siendo parte de esta guerra”, dijo Ehsan en un comunicado.

 

La explosión se produjo en la entrada principal de la antena local de la Autoridad Nacional de Datos y Registros (NADRA), encargada de emitir documentos de identidad. Ocurrió en el distrito de Mardan, que resultó dañado a consecuencia de la explosión, afirmó un superintendente de la Policía local, Hashmat Ali Zaidi.

 

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, condenó “enérgicamente” la acción en un comunicado, en el que expresó su “profunda aflicción” por la pérdida de vidas inocentes y trasladó sus plegarias para que sus almas alcancen la “paz eterna”.

 

Hace dos semanas, 22 personas murieron y 60 resultaron heridas en un atentado con bomba en un mercado de la localidad de Parachinar, también en el cinturón tribal del noroeste del país, en una acción que fue reivindicada por el grupo sectario suní Lashkar-e-Jhangvi (LEJ).

 

Pakistán sufrió este año varias acciones de gran envergadura contra minorías, pero el número total de ataques insurgentes ha caído a mínimos de 2008 con la implementación de un plan nacional antiterrorista por parte del Gobierno.

 

Las medidas, tomadas tras el ataque que en diciembre de 2014 causó la muerte de 125 niños en una escuela de Peshawar (noroeste), incluyeron la intensificación de la ofensiva que el Ejército tenía en marcha desde meses antes en las áreas tribales y en la que han muerto al menos 3.400 insurgentes y 488 militares.

 

El ejército de Pakistán ha estado luchando contra la insurgencia islamista local desde el año 2004, luego de que la invasión liderada por Estados Unidos en Afganistán obligara a los extremistas a huir por la frontera donde comenzaron a fomentar los disturbios.

 

Más de 27.000 civiles y personal de las fuerzas de seguridad han muerto en ataques terroristas desde ese momento, de acuerdo con el Portal de Terrorismo el sur de Asia, un sitio de monitoreo.

 

Los niveles generales de violencia disminuyeron significativamente en 2015 a raíz de una campaña nacional contra los terroristas que participan en grandes ofensivas en las zonas tribales semiautónomas y en la ciudad de más poblada del país, Karachi.

 

La ofensiva se produjo a raíz de la masacre talibán en una escuela en diciembre de 2014, en la que 132 personas, principalmente los niños en edad escolar, fueron asesinados.

 

 

Fuente: Infobae