Sus abogados defensores habían pedido la excarcelación en causas ligadas a la “corrupción K”, pero los jueces rechazaron el beneficio.

El empresario Lázaro Báez y el ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime continuarán detenidos en la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza, luego de que la Cámara Federal les rechazara los pedidos de excarcelación.

Las defensas de Báez y Jaime habían presentado escritos en los que advirtieron una falta de indicios de de fuga o intentos para entorpecer la investigación judicial.

Jaime fue detenido hace dos semanas por orden del juez federal Julián Ercolini en la causa en la que está acusado de pagar sobreprecios en la compra de trenes en desuso a España y Portugal. También fue detenido su asesor y mano derecha, Manuel Vázquez, otro que había exigido la libertad.

Tanto Jaime como Vázquez continuarán bajo arresto, luego de que el tribunal de alzada denegara la solicitud, confirmaron fuentes judiciales a Infobae.

La Sala I de la cámara, integrada por los jueces Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, fundó el riesgo de fuga en los múltiples antecedentes condenatorios previos de ambos, como la causas por la Tragedia de Once o la investigación en curso por enriquecimiento ilícito.

En el caso de Vázquez, los magistrados se refirieron a la actitud de esconderse en un placard cuando la policía fue a buscarlo a su domicilio.

El mismo derrotero padecieron hoy Lázaro Báez y su contador, Daniel Pérez Gadin. La Sala II de la Cámara Federal, integrada por los jueces Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah, rechazaron el requerimiento al argumentar que, como el dinero que se habría apropiado el empresario ilícitamente aún no fue recuperado, por lo que los acusados pueden fugarse o entorpecer esa investigación.

Además, los jueces ordenaron que los sospechosos sigan detenidos ya que la presunta maniobra delictiva no pudo llevarse adelante sin la asistencia de las estructuras del Estado. El escrito recuerda al respecto que el fiscal Carlos Gonella está procesado por no haber impulsado una acción penal contra Báez, señalaron las fuentes.

Las causas

Lázaro Baez estaba preso por la investigación en la que está a cargo el juez Sebastián Casanello y que es conocida como “la ruta del dinero K”. El magistrado ordenó la detención cuando el contratista de obra pública viajaba desde Río Gallegos a San Fernando en un avión privado pero sobre cuyo vuelo la Policía no consiguió el manifiesto. La ausencia de la documentación motivó la sospecha del juez, quien entendió que el acusado podía fugarse y ordenó su arresto junto al del contador Daniel Pérez Gadín.

El empresario que manejó el 78,4% de la obra pública de Santa Cruz durante el gobierno de Cristina Kirchner transita por un delicado estado de salud. Padece un cuadro diabético, problemas de presión y una arritmia, y está bajo controles médicos estrictos en el penal.

Por su lado, Jaime terminó detenido por presuntas irregularidades y sospechas de sobreprecios en la compra de trenes a España y Portugal.

Quien sí se vio beneficiado en medio del avance las causas por la “corrupción K” fue Leonardo Fariña. El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata aceptó el pedido la excarcelación del otrora asesor financiero del grupo Báez, quien declaró el viernes pasado durante más de diez horas ante el juez Casanello para aportar datos sobre el “plan sistemático” del gobierno kirchnerista para apropiarse millones de dólares de las arcas estatales.