Cómo superarlo para salir del estado de “pausa”.

Son muchas y muy variadas las situaciones que pueden desencadenar un cuadro de estrés post traumático: desde accidentes de tránsito, hasta entraderas, violencia de género, violencia sexual, arrebatos a mano armada, muertes violentas de seres queridos, etc.

“Hay una multiplicidad de factores o eventos externos que pueden desencadenar el estrés post traumático, pero no todos los eventos tienen la misma capacidad de desencadenar el estrés post traumático en las personas. Los casos que más afectan en general son los traumas interpersonales, los casos en que una persona le inflige un daño a otra, como ocurre en intentos de secuestro, violación, abuso sexual infantil, golpizas”. Así describió el cuadro a Infobae el doctor Rafael Kichic, jefe de la Clínica de Ansiedad y Trauma del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco).

Sobre qué es el estrés post traumático, Kichic, ahondó: “Es un conjunto de síntomas entre los cuales la persona tiende a recordar cuando no quiere el evento o fragmentos del evento en forma muy vívida, al punto de sentir que está nuevamente en esa situación”.

Y tras aclarar que “la persona sabe que no está ahí”, remarcó que “no puede dejar de sentir el mismo pánico que sintió quizá 20 o 30 años atrás”.

“Una de las características de estos pacientes es que tienen pánico a recordar, muchas veces no vienen a la consulta porque evitan hablar del tema, pensar en el trauma; toman distancia y hacen toda una serie de conductas de evitación, que afectan de manera importante su vida diaria”, agregó el especialista.

La buena noticia es que un tratamiento de terapia cognitiva conductual basada en exposición, donde la persona aprende a perderles el miedo a los recuerdos es la solución en la mayoría de los casos. Y que la duración del estrés no es predictora de mala respuesta al tratamiento.

“Se ayuda a la persona a que de a poco empiece a revisar esos recuerdos lentamente de modo que logre ‘digerir’ aquello que parece que acaba de ocurrir aunque puede haber sucedido muchos años atrás”, detalló Kichic, quien resaltó: “Lo que se busca es que el paciente enfrente los recuerdos gradualmente hasta que les pierde el miedo y entiende que no necesariamente pudo haber hecho algo diferente para evitar esa situación”.

Kichic puntualizó que “la principal emoción que tienen estos pacientes es miedo”. “Miedo a cualquier cosa que le dispara recuerdos o a cualquier situación que se asemeje a la del trauma y les indique que el trauma pueda repetirse –describió–. Entonces una víctima de violación, por ejemplo, muchas veces quizá evita salir de noche o transitar determinados lugares que antes consideraba seguros y quizá los sigue considerando pero no se anima a volver”.

La persona consulta porque quiere recuperar esas áreas de su vida que el trauma le quitó. De ahí que gran parte del tratamiento consista en ayudar al paciente a que sea él quien decida qué hacer y no que sea el trauma el que decida por él.

“El tratamiento es focalizado y tiene tendencia a ser breve (entre 10 y 20 consultas, según la persona), pero lo importante es que la gran mayoría de las personas puede recuperarse muy bien. Y esto es importante destacarlo porque las personas sienten que en su vida hay un antes y un después al trauma y que nada ni nadie los va a poder ayudar”, remarcó el especialista.

En ese sentido, el tratamiento de exposición prolongada es un procedimiento “de primera línea en la guía del consenso de expertos”.

La doctora Edna Foa, de la Universidad de Pensilvania, estuvo en la Argentina en abril para capacitar a terapeutas de principio a fin sobre cómo se trata a un paciente con estrés post traumático.

Y tras asegurar que “es muy frecuente que estos pacientes traten por todos medios de controlar los síntomas porque son muy angustiantes y muchas veces recurren a cosas extremas como consumo de sustancias como alcohol o incluso abuso de la medicación que le prescribió el médico”, Kichic insistió en la efectividad del tratamiento, de cara a evitar que “un tercio de las personas que tienen estrés post traumático desarrolle un trastorno por consumo de sustancias”.