Protagonizó una serie de imágenes que se viralizó. Una fotógrafa alemana lo rescató en Málaga y lo convirtió en un símbolo de la adopción de mascotas.

“Hace tres años, durante una sesión de fotos, encontré a un perrito callejero que pedía comida. Lo llamé Tschikko Leopold von Werner y me lo traje a Alemania. Desde el día 1 noté que parecía un león, con sus ojos claros y el color de su pelo. Le puse una melena y comencé a fotografiarlo en varias locaciones de Hamburgo, mi casa adoptada. Ahora, Tschikko Leopold von Werner está conquistando la ciudad como el famoso Grossstadtlöwe (en español: “El León de la gran ciudad”)”. Así describe la fotógrafa Julia Werner (34) el comienzo de este fenómeno artístico, y solidario, que se volvió viral.

Fue en julio de 2011 cuando Werner, por entonces asistente de fotografía, llegó a los alrededores de Estación Cártama, un pueblo al oeste de Málaga, España. Allí, junto a otras diez personas, produciría una publicidad para Audi. Hurgando en la basura, el perro callejero llamó la atención de la mujer, pero no tanto como para que se lo llevara a casa en ese momento. Lo hizo recién en el último día de la sesión de fotos, cuando uno de sus colegas comenzó a gritarle para echarlo.

“El León de la gran ciudad” es una serie fotográfica de quince escenas en la que se ve al perro, que pasó de escuchar gritos en español a frases de cariño en alemán, erguido y con el pecho al frente. Werner confeccionó en una hora -y junto a una amiga que trabaja en una tienda de telas- la melena de lana que exhibe Tschikko orgulloso. Al “perro león” se lo ve en los principales puntos históricos de Hamburgo. Sus fotos, presentadas ante cien invitados en 2015, se volvieron virales instantáneamente.

Un video de la historia del perro mendigo tuvo más de dos millones de reproducciones a solo 48 horas de haber sido publicado en Facebook. Y Werner llevó su obra -que esconde un mensaje de adopción de callejeros- a diarios como El País, Bild y Daily Mail. El perro, cruza de terrier, acompañó a su dueña -ahora fotógrafa especializada en retratos y con estudio propio- a Francia, Austria, Dinamarca y, de nuevo, a España.

Tschikko (que quiere “chico, en español) Leopold  (en alusión a su alma felina) Von Werner conoció a su compañera cuando era un cachorro de siete meses. Hoy, el “perro león”, volverá a ponerse su melena para una inminente sesión de fotos alrededor del mundo.