La presidenta de Brasil habla ante una multitud en un acto organizado a su favor y para conmemorar el Día del Trabajador.

En una marcha a favor de su gobierno organizada por los sindicatos que están alineados al PT, su partido, la presidenta Dilma Rousseff brindó un discurso pata hablar sobre la crisis que vive su gobierno pero también en conmemoración de un nuevo Día del Trabajador.

Sus primeras palabras fueron directo al meollo de lo que la mandataria quería: “No tengo cuentas en el exterior. Jamás utilicé recursos públicos en causas propias, nunca usé dinero del pueblo brasilero, nunca recibí coimas y tampoco fui acusada de corrupción, ellos tuvieron que inventar un crimen”.

Así acusó Dilma a la oposición que lidera el juicio político en su contra, que en los próximos días será tratado en el Senado, quien decidirá el futuro de la mandataria: si es o no finalmente llevada a juicio político.

“Como no hay bases para un impeachment, ¿qué es lo que sucede? Es un golpe. No es un golpe con armas y tanques en las calles, no es un golpe militar, es un golpe especial, es un golpe contra la constitución del país”, aseguró la presidenta en un acto en el que se estimaba también iba a participar su antecesor y padrino político, Lula da Silva.

“Ese señor llamado Eduardo Cunha fue el principal agente de la historia de desestabilización del gobierno”, arremetió Dilma contra el principal impulsor del juicio político y su posible destitución.

Tras el discurso en su defensa, la presidenta de Brasil aprovechó la multitud que se había reunido a su favor para anunciar un aumento en los programas sociales que impulsó su gestión: el programa “Bolsa Família” subirá un 9 por ciento.

“Esta propuesta no nació hoy, estaba prevista a partir de agosto de 2015, cuando enviamos el presupuesto al Congreso. Todo esto pasará sin comprometer el escenario de impuestos que tanto le gusta (a la oposición) decir que estamos comprometiendo”, dijo al respecto Dilma.

“Es mentira que los programas sociales son la razón del desequilibrio del país”, advirtió la mandataria, quien asegura que eso es lo que la oposición intenta instalar en el pueblo.