Vecinos denuncian que el agua de red llega con arsénico

La situación llegó al Concejo Municipal, donde el edil Jorge Boasso hizo una presentación para que Aguas Santafesinas informe si se han hechos estudios bacteriológicos. También le pidió a la intendenta Mónica Fein que intime a la empresa para que normalice la situación.

Vecinos de barrio Cristalería expusieron una preocupante situación en ese sector al denunciar que el agua potable que llega a los domicilios a través de las redes posee un alto contenido de arsénico. Los vecinos cuentan con informes que demostrarían el alto nivel de contaminación del agua que llega a sus casas.

Según denunciaron, el agua “pose una concentración de arsénico de 0.320 miligramos por litros, una medida que supera los niveles normales establecidos por organismos internacionales.

El tema llegó al Concejo Municipal, donde el edil de la Unión Cívica Radical Jorge Baosso presentó un pedido de informes para que, a través de la repartición que corresponda, “se realicen las gestiones ante las autoridades de la empresa Aguas Santafesinas Sociedad Anónima (Assa) a los fines de solucionar de manera urgente esta problemática”.

El legislador radical afirmó que los vecinos expusieron “informes que demuestran el alto nivel de contaminación del agua que llega a sus casas. Los resultados del estudio muestran una concentración de arsénico en el agua de 0.320 mg/l, cuando según la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino, el nivel de arsénico en el agua de consumo debería ser de 0,01 miligramos por litro. Esto es grave, afecta la salud y las autoridades deben generar acciones de inmediato”, aseveró Boasso.

El concejal remarcó que muchos de los afectados “padecen lesiones en piel, sequedad, picazón, ampollas, perdida del cabello, decoloración del mismo y desgaste en las uñas. Algunos ya optaron por comprar bidones de agua lo que atenta contra la economía familiar”.

Boasso citó el caso de Stella, madre de una beba de sólo dos meses, debe higienizar a su hija con agua de estos bidones. “Sin embargo, ASSA les sigue cobrando por este pésimo servicio, que afecta la calidad de vida”, alertó Boasso.

En los argumentos de su presentación, Baosso expuso los riesgos de consumir agua con altos índices de arsénico.

“Según profesionales de la salud, consumir arsénico en pequeñas dosis durante mucho tiempo, es decir, por lo menos 5 a 10 años, (El barrio esta así desde el 2013) produce una enfermedad que se llama HACRE (HidroArsenicismo Crónico Regional Endémico). Esto está asociado a un montón de patologías: cáncer de pulmón, de laringe, también en el hígado además de cirrosis hepática y disfunción hepática. Lesiones en la piel y además se acumula en las uñas y el pelo, por lo que produce fragilidad, caída y deterioro”.

Además Boasso pidió informes a ASSA sobre las obras realizadas en el barrio Cristalería en los últimos tres años, que se indiquen los niveles de presión de agua que actualmente tiene el barrio, la cantidad de reclamos recibidos, las respuestas a los mismos.

“Y lo que es más importante que notifiquen si se han realizado estudios químicos y bacteriológicos del agua suministrada. En caso de comprobarse, le exigimos a la intendenta Fein que intime a la empresa de aguas provinciales a los fines que cese inmediatamente el cobro de las facturas, devuelva los pagos realizados durante este periodo y normalice el suministro de forma urgente”.

Para finalizar, Boasso contó que las marcas del arsénico pueden observarse en las cañerías y las griferías de estos hogares. Incluso vecinos aseguran que se dañan todos sus artefactos