Germán Gustavo Ringel, el rosarino de 41 años sindicado como jefe de una banda de piratas del asfalto que operaba en tres países, fue detenido anteayer en Rosario por la Tropa de Operaciones Especiales y ayer quedó formalmente imputado y con prisión preventiva sin plazo en los Tribunales locales.

La organización delictiva quedó en evidencia el año pasado con la detención de ocho personas y la desarticulación de su funcionamiento y pedidos de captura para sus dos líderes, que habían eludido entonces los operativos encabezados por una fiscal esperancina. Pero hace un mes uno de ellos, un ciudadano brasileño, cayó en la localidad bonaerense de Tigre y también terminó imputado como cabeza del grupo.

La banda de piratas y reducidores de mercadería con logística en Corrientes y Santa Fe, pero también en Brasil, operaba con éxito desde un buen tiempo antes pero una serie de asaltos en el departamento Las Colonias derivó en su desmembramiento a fines de noviembre pasado, cuando se produjeron ocho arrestos, a instancias de la fiscal de Esperanza Clelia Trossero. Los golpes tenían la misma dinámica: el camión ingresaba a la Argentina por Paso de los Libres (Corrientes) desde Uruguayana; allí se levantaba el dato y en Santa Fe –por lo general en la zona de San Jerónimo, Sauce u otras localidades cercanas, en la autovía 19 que lleva a Córdoba– se ejecutaba el robo: reducían al chofer y eventualmente a su custodia para llevarse el camión con la mercadería y dejar abandonados a los rehenes lejos del lugar del atraco.

Nueve toneladas de almendras

El primer golpe que figura en la investigación fue contra un camión chileno con 9 mil kilos de almendras: salió de Paso de los Libres con destino a Córdoba y San Luis, aunque su paso por Santa Fe terminó en robo: en Sa Pereyra, tres hombres en una camioneta gatillaron al parabrisas del camión para que se detuviera. Bajaron luego al chofer, lo trasladaron a la pick up y tomaron un camino rural. En tanto, los custodios que viajaban en otro vehículo dijeron no haber notado la maniobra porque pararon a cargar el termo para el mate. Aunque cuando reemprendieron la marcha, siempre según sus dichos, los sorprendió otro auto con tres ocupantes que los redujeron y los llevaron a la pick up junto al chofer para abandonarlos en Empalme Villa Constitución. La pesquisa relevó otros dos golpes el mismo mes con similar metodología y un cuarto en septiembre, todos en el departamento Las Colonias.

Con aporte de las Fiscalías de Cañada de Gómez y Villa Constitución, a fines de noviembre la pesquisa avanzó con allanamientos por robo calificado, privación de la libertad y asociación ilícita que dejaron a tres detenidos en Corrientes y a otros cinco en territorio santafesino. En uno de los tres allanamientos en Rosario, en pasaje Cardarelli al 1600, fue demorada la pareja de Ringel, quien supo ser dueño de Solar Black, una casa de polarizados en Pellegrini y Cafferata. En domicilios de Funes y Roldán fueron apresados el transportista Rubén R. y Juan Mogordoy. En Pavón Arriba y tras una persecución por ruta 18 marcharon presos Ariel T. y Mauro D. M. Estos últimos tres hombres eran los reducidores, según la investigación (Mogordoy terminaría firmando un abreviado a dos años de prisión condicional).

En Paso de los Libres fueron detenidos Richard Solís, Ramón Almirón y Osvaldo López Pereda. Este último en la década de los 90 fue candidato a importantes cargos en las filas del peronismo correntino. Falleció en el hospital Cullen de Santa Fe unos días después de ser detenido, antes de que se lo imputara. Los dos primeros terminaron firmando sendos juicios abreviados a dos años de cárcel.

Dupla repetida

Durante aquellos allanamientos de noviembre Ringel –que estaba con arresto domiciliario– y su sindicado socio, el ciudadano brasileño Alessandro Pereyra Garske, no fueron hallados en sus habituales domicilios de Rosario. Ringel tiene en su haber una condena en la provincia de Salta a 10 años y 6 meses de prisión como partícipe necesario de dos golpes a la usanza de los piratas, pena ratificada en 2010. Poco después, en 2013, Uruguay pidió su extradición por un hecho de robo que aún se encuentra en trámite. Se trata del frustrado asalto a un camión que transportaba perfumes Carolina Herrera, carga valuada en 2,5 millones de dólares, tras el cual quedó detenido en una cárcel del departamento de Salto, de donde se fugó junto con otro argentino camuflado entre las visitas. Un conocedor del mundo del hampa contó que mientras Ringel volvía en dirección a Rosario su auto sufrió un accidente en la provincia de Entre Ríos. Siempre según esta versión, como consecuencia falleció Gustavo Adrián López, conocido como Tero, un célebre pesado que estuvo preso por el asalto al súper Makro en 2004 y fue acusado la década pasada de otros grandes golpes.

Ringel sería recapturado semanas más tarde de la fuga, aunque consiguió un arresto domiciliario en Rosario que violó al ser buscado por el actual expediente. Por eso Interpol emitió un nuevo pedido de captura en su contra.

Pereyra Garske es considerado el otro cabecilla: fue condenado en Salta junto con Ringel y le atribuyen haber colaborado en la fuga de su socio de Uruguay. Semanas atrás, alguien decidió entregarlo: un llamado anónimo alertó a Gendarmería que ese hombre que se movía tranquilo por la localidad bonaerense de Tigre tenía cuentas pendientes con la ley. Fue detenido, trasladado a Santa Fe e imputado como líder de la asociación ilícita dedicada a golpes con modalidad piratería del asfalto, luego de que la audiencia se suspendiera porque, alegó, si no había intérprete no entendería la acusación. A fines de febrero, cayó en Paso de los Libres una mujer brasileña que también tenía pedido de captura cuando ingresaba al país pero recuperó la libertad luego de pagar una fianza de 180 mil pesos. Hay otras dos personas prófugas.

Tras la detención de anteayer, Ringel fue acusado ayer en los Tribunales locales por el fiscal Mariano Díaz Artacho por los robos calificados con privación ilegal de libertad mencionados más arriba así como jefe de asociación ilícita agravada. Un vocero vinculado con el caso dijo que el juez Juan Carlos Vienna le dictó a Ringel, quien fue asistido por una defensora pública, prisión preventiva sin plazo y que en diez días será trasladado a Santa Fe.