El frigorífico Mattievich está interesado en participar de lleno en el negocio de la curtiembre Yoma y se mostró dispuesto a desembolsar entre 10 y 12 millones de pesos para hacer operativa a la concursada firma riojana.

Tal como lo habían sugerido el mes pasado, cuando un asesor del frigorífico -Miguel Paulón- fue designado como administrador judicial para ordenar la compañía, ahora directivos de Mattievich aseguraron que están interesados “en entrar en el negocio a través de una participación accionaria” que no descartaron pueda superar el 50 por ciento.

En función de esto, el frigorífico que lidera José Mattievich, está dispuesto a invertir hasta 12 millones de pesos para reactivar la curtiembre que atraviesa serios inconvenientes para la adquisición de insumos y debe afrontar los salarios de unos 1.500 trabajadores.

“Nuestro negocio no es el cuero y no buscamos dedicarnos a esto, pero desde el frigorífico se trata de valorizar el recupero (hueso, cebo y cuero) y por tanto no queremos dejarle un buen negocio a otros grandes jugadores”, explicaron fuentes de Mattievich.

En los hechos, la empresa local juega con las de ganar, no sólo porque fue un tradicional proveedor de cueros de Yoma -“tuvimos constantemente negocios con ellos pero no existen deudas”, aclararon- sino porque además un hombre de su riñón como Paulón hoy es el encargado de ordenar la situación de la compañía para luego venderla por mandato de la sindicatura que entiende en el concurso de acreedores.

Por otra parte, Paulón es un hombre que llegó a ese lugar por su buena vinculación con el Banco Nación que es el principal acreedor de la curtiembre y está interesado en que la compañía riojana siga funcionando. De hecho, el ex secretario de la Producción santafesino fue convocado por la titular del Banco Nación, Felisa Miceli, a mediados de octubre pasado para ponerse a tono sobre cuál sería su función como administrador judicial.

Si bien ésta es una función que le asignó la sindicatura del proceso de acreedores, el Nación habría sugerido a Paulón como el hombre indicado por esta tarea.

Antes de las elecciones de octubre la presidenta del Banco Nación Felisa Miceli visitó La Rioja y señaló que “la predisposición del banco es de absoluta colaboración, pero sin declinar sus derechos”.

Un socio santafesino
Una de las posibilidades que está manejando por estas horas el administrador judicial de Yoma es la apertura del crow down, un mecanismo que prevé la ley para evitar la quiebra de las empresas basado en razones de índole social -como la preservación de las fuentes de trabajo- y económicas y mediante el cual los acreedores se hacen cargo de la empresa.

“Hay posibilidad de la apertura del crow down, aunque hay que analizarlo muy bien para no cometer errores o atropellos”, dijo Paulón en octubre pasado a la hora de analizar los posibles pasos a seguir en el proceso de ordenamiento de la curtiembre.

En este caso, también se estaría barajando la posibilidad de que ingrese como socia la firma Vicentín con la que Mattievich cerró un negocio este año, cuando por le compró las instalaciones de frigorífico Carcarañá por 1,5 millón de dólares.