La justicia penal allanó hoy una propiedad de un tesorero de Daniel Scioli y halló una caja fuerte escondida dentro de un dragón, en un country del Gran Buenos Aires. Según informó la justicia, estaba vacía.

La diligencia la ordenó el fiscal Álvaro Graganta una causa iniciada por una denuncia de Elisa Carrió contra el exgobernador por lavado de activos.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 11, Álvaro Garganta, a cargo del procedimiento informó a La Nación: “Hubo un allanamiento, estamos a punto de abrir la caja fuerte, donde se sospecha que puede haber dinero que se sacaba del Estado. Es una denuncia por lavado de dinero iniciada por Elisa Carrió”.

La acusación de Carrió contra Scioli es por presunto lavado de activos y distintos delitos contra la Administración pública contemplados en el artículo 303 y el Título XI del Código Penal.

Los ilícitos habrían sido cometidos por el ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires y distintos funcionarios de sus dos administraciones.

Carrió citó en particular el expresidente de Aguas Bonaerenses Guillermo René Scarcella y al ministro de Jefatura de Gabinete de Buenos Aires Alberto Pérez.

El funcionario allanado es exdirector general de administración de Jefatura de Gabiente, Walter Carbone.

Según la diputada durante la gestión del ex gobernador hubo “un gran desmanejo de los recursos públicos de la provincia de Buenos Aires”.

Carrió identificó algunas “cajas políticas que no solo habrían engrosado ilegalmente el patrimonio de los denunciados, sino que el fruto del dinero obtenido podría haber sido ocultado de distintas maneras a través de maniobras de conversión, transferencia o disimulación de bienes provenientes de ilícitos penales cometidos, como debe investigarse, en el marcos de la administración de la conocidas en la jerga política como “cajas negras” del estado”.

En particular Carrió se enfocó en supuestas cajas negras de Astilleros, IOMA y Loterías y Casinos.

Carrió mencionó entonces de tres estancias en el partido de Tandil que pertenecería a ‘prestanombres’, algunos de los cuales prestaban funciones en el gobierno provincial.

La diputada aportó el número de varias cuentas oficiales que tendrían irregularidades y dio detalles de subsidios. El día 2 de agosto, la diputada de Cambiemos ratificó en la Justicia su denuncia contra el ex gobernador y pidió que sea citado a declarar en esa causa el financista Leonardo Fariña, principal acusador como testigo protegido del empresario Lázaro Báez.

Scioli negó en reiteradas oportunidades los delitos denunciados por Carrió.