La Cámara Federal rechazó hoy reabrir la causa por la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra la ex presidente Cristina Kirchner, el ex canciller Héctor Timerman y otros ex funcionarios y allegados al gobierno anterior, por el presunto encubrimiento de los acusados del atentado a la AMIA en el dictado del memorándum de entendimiento con Irán.

Los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Freiler señalaron que ninguna de las pruebas y argumentaciones que presentaron el fiscal general Germán Moldes y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) sirven para reabrir el expediente, según indicaron a Infobae fuentes judiciales.

La denuncia de Nisman fue rechazada por el juez Daniel Rafecas, la Cámara Federal y el fiscal de la Cámara Federal de Casación Penal Javier De Luca. Todos entendieron que no había delito en lo que Nisman denunció cuatro días antes de su muerte.

Pero la DAIA solicitó la reapertura del caso por una grabación telefónica de 2012 entre Timerman y el ex titular de la AMIA, Guillermo Borger.

En esa charla, Timerman sostenía que Irán había sido el responsable del atentado y que por ese motivo debía negociar con los autoridades de ese país aunque “mentirosos y una manga de atorrantes”. La entidad vio en esa conversación una prueba de la presunta complicidad argentina con los acusados. Y agregó que la confirmación de la inconstitucionalidad del memorándum con Irán iba en la misma línea.

Por su parte, el fiscal Moldes pidió la nulidad del fallo de la Cámara que había confirmado el rechazo de la denuncia porque entendió que se hizo con argumentos distintos de los jueces Ballestero y Farah.

El pedido de reapertura fue rechazado por Rafecas y ahora confirmado por la Cámara.

“La culpabilidad de Irán en la voladura de la AMIA no es sino la posición que la República Argentina viene sosteniendo desde hace años, no sólo en el orden interno – la tramitación de la misma causa penal por el hecho-, sino también en el ámbito internacional, ya en las gestiones del propio Fiscal Nisman ante Interpol, o bien por los Primeros Mandatarios ante las Naciones Unidas”, sostuvo Ballestero en su voto en referencia a que Timerman dijo en el audio lo que era la posición pública del gobierno.

El camarista agregó: “Si el audio revelara que Timerman sabía que los iraníes no colocaron la bomba y aun así negociase con ellos los términos de un pacto para “traerlos a la causa”, no habría otra explicación. Se trataría de procurar la impunidad del verdadero responsable del delito, forzando una hipótesis que dirigiese su mirada hacia regiones que lo dejen al margen del influjo del poder punitivo”.

Por su parte, Freiler señaló que no se conoce el origen de esa grabación –”no ha sido el producto de una orden judicial ni de la propia actividad de los interlocutores”– pero que “carece de todo valor como elemento probatorio pues no aporta ningún dato relevante para la pesquisa”.

Más duros fueron los jueces con el fiscal Moldes. Freiler señaló que su presentación es “improcedente” y Ballestero destacó sus argumentaciones aluden que cuestiones que ya se discutieron en la causa.

En tanto, la Cámara también confirmó el rechazo a que la DAIA sea querellante en la causa.

Así, tanto Moldes como la DAIA, en su alegado rol de pretenso querellante, pueden apelar a la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.

La apelación de Moldes deberá ser analizada por el fiscal De Luca, quien puede desestimar el planteo y que ya dictaminó el año pasado por rechazar la denuncia de Nisman.

En tanto, el planteo de la DAIA deberá ser tratado por la Sala I, integrada por los jueces Ana María Figueroa, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos. El tribunal deberá resolver si acepta a la entidad judía como querellante y si trata sus argumentos.