La Audiencia Nacional de España comenzó a juzgar hoy la “trama Gürtel”, el mayor caso de corrupción de la historia democrática del país, que sienta en el banquillo de los acusados a 37 empresarios y políticos del conservador Partido Popular (PP), entre ellos su ex tesorero Luis Bárcenas.


La megacausa reveló una práctica de corrupción sistemática en el PP durante años en diferentes niveles de la administración pública, donde hombres de negocios encontraron la complicidad de políticos sin escrúpulos para enriquecerse ilícitamente a la vez que contribuían al financiamiento del partido en el poder.
En el arranque del juicio, dos acusaciones pidieron hoy que testifique el líder del PP y presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy.
La trama de corrupción Gürtel fue destapada en 2009 por el ex juez español Baltasar Garzón, inhabilitado posteriormente por haber autorizado escuchas telefónicas entre los principales implicados en el caso y sus abogados. Este es uno de los argumentos que utilizaron las defensas de los acusados en el arranque del juicio, al solicitar la nulidad del proceso en la fase de “cuestiones previas” que tiene lugar entre hoy y mañana.
Correa y Bárcenas, los imputados más famosos, fueron recibidos al grito de “chorizo”, “ladrón” y “sinvergüenza”, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, Madrid, donde también tiene lugar el juicio por la tarjetas “black” (en negro) de Caja Madrid y Bankia, que salpica a buena parte de la elite política española, con el ex ministro y ex director del FMI Rodrigo Rato a la cabeza.
Ambos juicios exponen la grave corrupción existente en el PP durante décadas, así como sus tentáculos, precisamente cuando el presidente del gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, intentará formar gobierno a contrarreloj antes del 31 de octubre para evitar unas terceras e inéditas nuevas elecciones.
Un total de 37 personas, que suman un pedido de prisión de 730 años, se sientan en el banquillo de los acusados para ser juzgado por la “pieza matriz” del caso Gürtel, que aborda la denominada “Época I: 1999-2005”. Es el primero de nueve juicios.
A los acusados se les imputan delitos de prevaricato, cohecho, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, fraude a la administración pública, falsedad documental, fraude fiscal, blanqueo de capitales, estafa procesal, apropiación indebida y asociación ilícita en el ámbito de la contratación.
El cabecilla de la trama es el empresario Francisco Correa, quien orquestó una red de empresas y sociedades que pagaban favores al PP a cambio de contratos públicos, gestión de eventos y campañas electorales. De esa forma logró conseguir 11,25 millones de euros de gobiernos municipales y regionales en manos del PP. La red tenía presuntamente al ex tesorero Luis Bárcenas como principal canalizador de sus recursos en las entrañas del partido.
Se cree que las comisiones del Gürtel son el origen de los 48 millones de euros que Bárcenas acumuló en cuentas en Suiza y que fueron descubiertos en enero de 2013 por el juez instructor del caso, Pablo Ruz. A partir de esa revelación salieron a la luz los “papeles de Bárcenas”, como se conoce la contabilidad B del PP atribuida al ex tesorero, que presuntamente nutrió al partido de dinero en negro proveniente de empresas contratistas del Estado entre 1990 y 2008.
El “capo” del caso Gürtel (Correa en alemán), a quien se debe el nombre de la investigación, afronta un pedido de 125 años y un mes de prisión. En cuanto al resto de acusados, la Fiscalía solicita 85 años y medio para Pablo Crespo, ex secretario de organización del PP en Galicia, y 42 años y medio para Bárcenas.
Otro de los acusados famosos, el empresario Álvaro Pérez, alias “El Bigote”, afronta un pedido de sólo 5 años y dos meses. En tanto, Alberto López Viejo, ex consejero de deportes del gobierno regional de Madrid de Esperanza Aguirre, se enfrenta a 46 años de prisión por haber recibido 448.870 euros de la trama; y Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo y ex marido de Ana Mato, afronta un pedido de 15 años y 4 meses de cárcel. La ex ministra Mato, el único alto cargo político del PP que renunció a raíz de esta causa judicial, está acusada de beneficiarse a título lucrativo por los presuntos delitos de su ex marido y debe pagar un fianza de 245.492 euros.
Al estallar el escándalo y después de que se produjeran las primeras detenciones, Rajoy, quien en ese entonces era líder del PP y estaba en la oposición, denunció que se trataba de un “ataque” contra la formación conservadora. “Esta no es una trama del PP, como algunos pretenden; esta es una trama contra el Partido Popular, que es una cosa muy distinta”, aseguró en una comparecencia desde la sede central partidaria, en la calle Génova de Madrid. Rajoy también dijo que “todas las contrataciones se han hecho en el marco de la legalidad, sin excepción”.
El PP intentó personarse en la causa como acusado, pero el juez lo desestimó y terminó llevando al partido a juicio por haberse beneficiado de la trama como responsable civil subsidiario por 245.492 euros.
Además, la fuerza conservadora está procesada en otras dos causas que se desprenden de la trama Gürtel: una de ellas por haber pagado en negro la reformas de la sede central de Génova y otra por haber destruido las computadoras de Bárcenas, donde el ex tesorero guardaba información claves sobre la contabilidad B.
El caso Gürtel es la trama de corrupción más extensa conocida en España en democracia y vinculada a un partido político. A lo largo del juicio declararán unos 300 testigos, entre ellos cinco ex ministros del PP: Francisco Alaverz Cascos, Ángel Acebes, Javier Arenas, Jaime Mayor Oreja y Rodrigo Rato. También la ex presidenta madrileña Aguirre.