Rafael Colombo, integrante de la Asociación Civil “Capibara. Naturaleza, Derecho y Sociedad” dialogó con LT10 sobre estas prácticas y como vienen denunciando desde hace años lo que ocurre en nuestra provincia. Reclaman por una normativa que anule esta práctica.

Las fotos y declaraciones de Victoria Vanucci y Matías Garfunkel, donde se los puede observar exhibiendo los animales cazados en África, puso en tela de juicio la conciencia sobre mantener la flora y la fauna de los diferentes lugares del mundo. Nuestro país, inclusive nuestra provincia no es ajena a estas prácticas, denominadas como caza enlatada y diferentes asociaciones y grupos ecologistas buscan regular esta actividad, incluso mediante una ley prohibir los cotos de caza.

Rafael Colombo, integrante de la Asociación Civil Capibara. Naturaleza, Derecho y Sociedad, dialogó con LT10 sobre la problemática y sostuvo que “en Santa Fe existen cotos de caza y no hay ley que los controle. Nosotros hicimos una acción judicial contra la provincia, en el marco de la ley 10.000, por haber autorizado un coto de caza llamado Estancia La Primavera” ubicado en el departamento San Cristóbal.

En este sentido, Colombo expresó que “este es un gesto que nos preocupa mucho porque promociona los cotos de caza que introducen especies que no son autóctonas (jabalíes, ciervos, caneros, entre otros). Estas especies se ofrecen en internet con un precio específico por pieza, en dólares. Esto es inconstitucional”, dijo.

El integrante de la Asociación Civil Capibara manifestó que “la provincia autorizó por acción o por omisión la existencia de cotos de caza y las prácticas del turismo cinegético, que no son necesariamente cotos de caza. Se trata de campos o terrenos fiscales que se explotan para ofrecerlos al cazador”, subrayó el integrante de la Asociación Civil Capibara. Naturaleza, Derecho y Sociedad.

Consultado sobre la cantidad estimada de cotos de caza hay en Santa Fe, Rafael Colombo reveló que si bien no tienen información oficial por el gobierno, “si uno hace un relevamiento y le presta atención a lo que dicen los guarda faunas uno puede establecer que hay entre 12 o 15 cotos en la provincia”.

Ambientalmente es un grave, no solo por la extinción que implica no regular esta práctica, sobre todo con animales en peligro sino que genera un grave problema ambiental. “La lógica turista está contaminando los cursos de agua y los animales. El plomo de las municiones está en los pastizales y el agua. Se ha detectado plomo en arroz y puede llegar a las vacas. Esto es contundente. Si no quieren defender a los animales y a la naturaleza pueden hacerlo por nuestra salud”, sostuvo el abogado de Capibara.

Por último, Rafael Colombo resaltó que “como si todo esto fuera poco, los cotos de caza suelen estar asociados a la trata de personas”.