La divulgación pública de fotos de personalidades del mundo empresario y del espectáculo posando junto a animales muertos como trofeos luego de haber participado de tours de caza, tanto en el país como en distintas partes del mundo, generó una intensa polémica en las redes sociales los últimos días.

El repudio social a esta actividad que implica el asesinato de animales salvajes, muchos en peligro de extinción, para diversión de personas con un gran poder adquisitivo, vuelve a alertar sobre la existencia de estos emprendimientos comerciales en Santa Fe.

Al respecto, la diputada provincial Alicia Gutiérrez presentó nuevamente un proyecto de ley que prohíbe el establecimiento y funcionamiento de cotos de caza y el desarrollo del turismo cinegético en todo el territorio santafesino y estipula la creación del Consejo Provincial de Protección de los Animales no Humanos y de la Diversidad Biológica. La normativa, que fue presentada por primera vez en agosto de 2014 pero al no obtener tratamiento perdió estado parlamentario, fue elaborada en conjunto con la ONG Capibara NDS de Santa Fe, integrada por abogados, abogadas y estudiantes que defienden los derechos de los animales y la naturaleza.

“Con esta medida lo que se busca es proteger la biodiversidad y poder avanzar en un proceso de transición por el cual se remplacen estos emprendimientos dedicados a la caza deportiva por otros alternativos que sean respetuosos de los derechos de los animales como, por ejemplo, el ecoturismo, la caza fotográfica, el avistaje de especies, entre otros”, explicó la diputada Gutiérrez. Además, señala que, en muchos casos, el turismo cinegético está vinculado con el turismo sexual, donde hay explotación de menores, trata de personas y demás delitos referidos a la temática.

En Santa Fe, se ha constatado la matanza de grandes mamíferos en los cotos de caza donde son liberados ciervos exóticos, jabalíes y maras patagónicas, entre otras especies. Animales en peligro extinción, como el puma, son capturados en otros parajes y perseguidos dentro de potreros cercados. Incluso se ha verificado el tráfico de animales desde la provincia hacia otros sitios. “Muchas veces la caza de nuestras especies de fauna es ofrecida por internet, y los cazadores extranjeros vienen directamente con la misión de matar un determinado animal”, contó la legisladora.

Como plantea los fundamentos del proyecto, en el mundo actual la extinción de especies animales no está directamente relacionada con la escasez de alimentos o la contaminación, sino que es consecuencia de acciones violentas como la caza o el comercio ilegal, y la introducción de especies exóticas que compiten por uno o más recursos con individuos nativos o ya adaptados al lugar y pueden transmitir enfermedades, lo que redunda en desmedro de la fauna autóctona y en una alteración significativa del ecosistema de la región. La existencia de este serio problema en la provincia ya ha sido observada y alertada por parte de instituciones provinciales.

Entre las funciones que desarrollará el Consejo Provincial de Protección de los Animales, conformado por representantes del gobierno y de organizaciones no gubernamentales vinculadas a esta problemática, se encuentra la de promover acciones y políticas  tendientes a lograr una mejora sustancial de la relación entre naturaleza y sociedad, respetuosa de los derechos de la naturaleza y de los animales no humanos, y monitorear el efectivo cumplimiento de la ley.

Las violaciones de la presente normativa serán sancionadas con multas de entre 1000 y 30.000 litros de nafta, teniendo en cuenta la gravedad de la acción y si existe o no reincidencia. Y en el caso de una empresa que se encuentre legalmente constituida para otros fines, será sancionada con la inhabilitación temporaria hasta tanto se asegure el cese de la actividad prohibida.