A partir del año próximo, Aguas Santafesinas S.A (ASSA) prevé aplicar un nuevo sistema de cobro del servicio. Según expresó Darío Boscarol, vicepresidente de la empresa, se está “ingresando un mensaje del gobernador (Miguel Lifschitz) para una habilitación legislativa donde podamos incorporar nuevos conceptos dentro de la estructura tarifaria. Entre ellos, la zonificación. Hoy la estructura tarifaria no permite cobrar diferente las zonas periféricas de la ciudad y la zonas céntricas”.

Darío Boscarol (LT10)

En declaraciones a LT10, el funcionario hizo hincapié en que las “zonas de mayor valor inmobiliario están pagando lo mismo que las zonas de los barrios más alejados del centro”. Además, “no es lo mismo el uso industrial o el uso comercial, que el uso residencial para el consumo humano”. Del mismo modo, Boscarol anunció la “generación de un fondo específico para renovación de redes”. Es decir, “generar en las facturas un pequeño porcentaje que se va acumulando en un fondo específico que sólo se va a destinar a la renovación de redes. Esto nos va a permitir programar renovaciones para atacar el problema de fondo que tenemos en la ciudad de Santa Fe”, adujo.

En ese mismo contexto, el vicepresidente de ASSA planteó que el nuevo sistema de facturación tendrá como parámetro el valor inmobiliario. “Vamos a seguir el criterio que sigue la Municipalidad de Santa Fe de la Tasa Municipal (TGI) que tiene alrededor de 32 zonas de distintos valores inmobiliarios, los vamos a agrupar en seis zonas con distintos valores inmobiliarios y habrá una graduación que subsidiará proporcionalmente el agua”. Vale decir, “se va a cobrar menos en las zonas periféricas y más donde el valor inmobiliario es mayor”. La medida regirá en las 15 ciudades santafesinas que atiende la empresa.

Con relación a los medidores, Boscarol afirmó que se pretende “controlar las pérdidas”, así como realizar un “cobro justo de la tarifa en función de lo que se cobre por lo que se usa a través de la micro medición y de la macro medición”. De ese modo, se contempla pasar a un 60 % -actualmente es del 20 %- de las cuentas micro medidas. “Vamos a encarar un programa en cuatro años con 300 mil micro medidores que se van a colocar en estos cuatro años, con una inversión de 800 millones de pesos, para lo cual estamos buscando financiamiento provincial y nacional”.

Acerca del medidor en cuestión, el funcionario aclaró que se financiará con un “crédito a largo plazo y habrá una pequeña amortización dentro de la estructura tarifaria que permite cubrir los costos de reposición. Se tienen que reponer a los cinco años”, definió.