El Gobierno pidió un uso responsable de la energía en el verano. El aire acondicionado representa una gran parte del consumo y cuatro grados hacen la diferencia.

Del invierno a la previa del verano, las estaciones del año para el presidente Mauricio Macri concentran una de sus obsesiones en materia económica: la crisis energética. Y tras los aumentos de tarifas, desde las frases quiere generar un impacto en los consumidores.

Del “estar en casa en remera y en patas” de julio se pasó en diciembre al hay que “usar el aire acondicionado en 24 grados”. El mandatario está convencido de que así genera concientización, pero el timing no es casual: el Gobierno pondrá en marcha este domingo el Plan Nacional de Eficiencia Energética, en otro diciembre que afectará a los argentinos con cortes de luz en los días de altas temperaturas.

 En este contexto, la subsecretaria de Ahorro y Eficiencia Energética, Andrea Heins, presentó el plan en el marco de la situación de emergencia energética, y casi al mismo tiempo que Macri pero en escenarios distintos, apuntó ante todo al uso del aire acondicionado.

A continuación, el Ministerio de Energía hizo hincapié en nueve cambios puntuales que se pueden hacer dentro del hogar para pagar menos a fin de mes en la boleta de luz, que vendrá con valores más altos por el consumo: 

1. Aire acondicionado: “Si todos ponemos el aire acondicionado a 24 grados en lugar de a 20 grados en un día de calor, se pueden ahorrar 850 megavatios de potencia y esto equivale a darle electricidad a 211.000 hogares”, aseguró Heins.

Los filtros del aparato se deben limpiar cada seis meses, y se recomienda apagar el equipo cuando se abandona un ambiente por tiempo prolongado.

2. Iluminación: instalar las lámparas de bajo consumo, pero especialmente en aquellos lugares donde se necesite iluminar por mucho tiempo. ¿Por qué? El encendido y apagado disminuye la duración.

3. Lavarropas: usarlo lo más cargado posible en la función de lavado económico. Si se puede, el programa de agua fría consume menos. “Utilizando el agua caliente, el lavarropas usa el 80% de la energía”.

4. Electrodomésticos: mirar la etiqueta antes de comprar es la clave. Se recomienda elegir los aparatos con etiqueta de eficiencia energética Clase A o superior.

5. Termotanque: el termostato debe estar regulado entre 40 y 45 grados centígrados. En lo posible, no instalarlo al aire libre, porque en el exterior se encuentra expuesto a flujos de aire.

6. Heladera: hay varias medidas que se pueden implementar. No tener la puerta abierta por periodos prolongados, asegurarse de que los burletes estén en buenas condiciones y no colocar comida caliente de forma inmediata, primero hay que dejarla enfriar a temperatura ambiente. Si no se hace, el motor tendrá una mayor demanda de gasto energético.

El artefacto tiene que estar lejos de fuentes de calor, y al menos a unos 15 centímetros de paredes y otros muebles.

7. Televisores y equipos de audio: esa pequeña lucecita roja o azul también consumen energía. Es mejor desconectarlos y no dejarlos en “stand by”.

8. Computadoras: si no se usa, es mejor apagarla. Una PC en modo de espera equivale a hasta un 70% de su consumo en modo encendido. Por otro lado, el cargador del celular también hay que dejarlo desenchufado cuando el dispositivo móvil no esté conectado.

9. Plancha: hay que evitar el encendido y apagado constante, por lo cual hay que juntar la mayor cantidad de ropa posible. Ese cambio constante de la plancha consume más electricidad.