El presidente de Brasil lo autorizó este martes al considerar que las batallas entre bandas criminales dentro de las prisiones se ha transformado en un “conflicto nacional”.

Lo informó el portavoz presidencial, Alexandre Parola, durante una conferencia de prensa luego de una reunión de Temer con representantes de inteligencia, seguridad y la cartera de Justicia de varios estados, en el marco de la violencia carcelaria que ya causó al menos 134 muertos en las últimas tres semanas.

Parola explicó que las Fuerzas Armadas estarán a disposición de los gobernadores para realizar requisas, luego de que los guardiacárceles de Río de Janeiro se declararan en huelga para reclamar mejores condiciones de trabajo.

Según el portavoz, “las Fuerzas Armadas podrán actuar haciendo inspecciones de rutina en los penales para confiscar materiales prohibidos, una operación que busca restaurar la normalidad y los patrones básicos de seguridad de los establecimientos carcelarios brasileños”.

En Río Grande do Norte, el secretario de Justicia de ese estado, donde este martes recrudeció la violencia en el penal de Alcaçuz, en Natal, tras la muerte de 26 internos, comparó la situación con la que había en Colombia de los años 90.