La Mesa Provincial de Lechería sostuvo que con 500 millones que se gestionaron “no está siquiera para empezar” la ayuda que necesita el sector. Puede subir el precio de la leche y lácteos.

Los tamberos santafesinos cuestionaron el salvataje de 400 millones de pesos que se destinarán al sector para recuperarse, conformándose dicho fondo con un aporte de 250 millones de la Nación y 150 de la Provincia. “Con esos fondos ni empezamos, es una gota de agua en el río Paraná”, graficó Marcelo Aimaro, presidente de la Mesa Provincial de Lechería.

El dirigente recordó que el año pasado, ante una situación similar el sector había reclamado cinco veces más que esa partida, unos 2.400 millones, a razón de 10 mil pesos por vaca perdida en 1.300 tambos afectados con 200 cabezas cada uno. Aimaro advirtió además que las pérdidas en la cuenca lechera podrían impactar en el precio de los productos lácteos en las góndolas.

La Mesa Provincial de Lechería salió a objetar los montos que se mencionaron en la reunión que mantuvo el gobernador Miguel Lifschitz con el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile en Buenos Aires.

Allí el mandatario provincial había estimado que se necesitaba un aporte nacional de 400 mil pesos por cada uno de los 1.300 tambos afectados por el avance de las aguas en la cuenca lechera provincial, lo que arrojaba unos 520 millones de pesos.

Al salir de las reuniones Lifschitz anunció además que la Gobernación aportará con recursos propios unos 150 millones para el sector. Y gestionó ante el Ministerio del Interior unas seis obras hídricas clave para evitar futuras inundaciones por otros 1.500 millones de pesos.

Tanto el Gobernador como el propio ministro de la Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, admitieron que el sector tambero era el más afectado por el temporal. Tanto que reconocieron que más de mil unidades productivas quedaron al borde del quebranto.

Para Aimaro la cifra tramitada es insuficiente. “Esto se resuelve sólo con plata, no hay mucho verso, es como para quien perdió su casa, su trabajo y su capital. Lo que se pidió es una gota de agua en el río Paraná, con esos fondos tramitados, ni empezamos”, dijo por la emisora rosarina La Ocho.

En ese sentido, el referente tambero recordó que “en abril de 2016, con la provincia inundada le pedimos a Nación lo mismo que ahora. Y advertimos que si no inyectamos fondos van a desaparecer muchos productores”. Aimaro destacó que hace un año se solicitaron subsidios a razón de 10 mil pesos por vaca perdida. Ese valor multiplicado por las 200 cabezas de cada uno de los 1.300 tambos arroja unos 2.400 millones de pesos, casi cinco veces más de lo ahora gestionado por la Casa Gris ante el gobierno de Mauricio Macri.

“Hay que entender que el sector está destruido, hay alrededor de 100 tambos en situación terminal. Siempre se puede salir adelante, pero el tema es que tiene que llegar ya la ayuda a esos tamberos como lo habíamos pedido en abril del año pasado al ministro Buryaile porque excede a la provincia de Santa Fe”, remarcó.

“Lo que pasó -continuó- fue extraordinario y requiere de medidas extraordinarias. Se lo pedimos a Nación el año pasado, lamentablemente la ayuda no llegó y muchos productores dejaron la actividad, alrededor de 500. Y ahora, si no se toman medidas lamentablemente muchos productores dejarán el sistema”.

El presidente de la Mesa Provincial de Lechería destacó: “En la geografía productiva de Santa Fe la mayoría somos pequeños y medianos productores, de esos hay mil seriamente afectados. Esto significa que sus trabajadores, familias y pueblos enteros corren riesgo de verse afectados. Van a quedar los campos desiertos, no se hará lechería y tampoco otra actividad”, alertó.

En ese marco, el referente productivo comentó que el sector necesita “dos tipos de medidas. Por un lado un salvataje urgente para recomponer la estructura productiva y obras para sacar el agua de los campos y que no vuelva a entrar”.

Y fue más allá al mencionar que por la magnitud del impacto “aún con asistencia los productores afectados no podrán volver al ruedo antes de seis u ocho meses. Lo que pasó fue devastador, al productor no le quedó nada, no están las vacas, hay que sembrar pasturas, comprar granos y rearmar el proceso productivo”.

Sostuvo además que “así como el gobierno nacional tomó dinero en el exterior para otros compromisos del país (el financiamiento del gasto público en lugar de la emisión monetaria y fondos para arreglar parcialmente el litigio con los fondos buitre), le pedimos que pida financiamiento afuera para nuestro sector si es que no tiene recursos ahora para hacer un salvataje urgente a la lechería de Santa Fe”.