Fue durante 2016. El trabajo de la ONG Transparencia Internacional otorgó la mejor nota de la región a Uruguay y la peor a Venezuela, mientras que ponderó la mejora de la situación en Argentina.

La corrupción aumentó el año pasado en América Latina, según el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de la ONG Transparencia Internacional (TI), que otorgó la mejor nota de la región a Uruguay y la peor a Venezuela, mientras que ponderó la mejora de la situación en Argentina.

En el informe difundido hoy desde su sede en Berlín, la ONG se declaró especialmente impresionada por el retroceso de la calificación de México, por el que aparece como responsable el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

El ranking, que a nivel mundial pone a Nueva Zelanda y Dinamarca como los países menos corruptos y a Somalia como el que más, evidencia que sólo dos de los 19 países latinoamericanos aprobaron -al obtener más de 50 puntos de un máximo de cien- y que once empeoraron sus datos con respecto al año pasado.

Detrás Uruguay, que sumó 71 puntos y quedó en la posición 21ª de la clasificación general, se colocó Chile (24ª posición, 66 puntos), seguido por Costa Rica (41ª, 58 puntos), Cuba (60ª, 47 puntos), Brasil (79ª, 40 puntos) y Panamá (87ª, 38 puntos).

En el extremo contrario, cierran la tabla latinoamericana Venezuela (166ª posición, 17 puntos), Haití (159ª, 20 puntos), Guatemala (136ª, 28 puntos) y Paraguay, México y Honduras, compartiendo la 123ª posición, 30 puntos.

En medio quedan Colombia (90ª posición, 37 puntos), Argentina (95ª, 36 puntos), El Salvador (95ª, con 36 puntos), Perú (101ª, 35 puntos), Bolivia (113ª, 33 puntos), República Dominicana (120ª, 31 puntos) y Ecuador (120ª, 31 puntos), reportaron las agencias internacionales de noticias Efe y DPA.

Alejandro Salas, director de TI para las Américas, la ONG más importante en la lucha contra la corrupción, lamentó la caída general de los resultados de América latina y destacó la evolución de cuatro países: México y Chile, por su comportamiento negativo, y Argentina y Brasil, por sus avances.

El caso de México “sorprende” no tanto por la caída como por su magnitud, indicó Salas, que señaló que sus resultados se explican por “la combinación de tres factores”.

En el país se suman “uno tras otro” sonoros escándalos, como el de “la casa blanca”, los “estudiantes de Iguala” o “el gobernador de Veracruz”; faltan avances en las reformas del presidente Peña Nieto para combatir la corrupción; y la justicia, que “casi no castiga a nadie”, resulta ineficaz.

Chile -apuntó el director de TI para las Américas- sigue siendo un referente de transparencia para la región, pero sus datos empeoraron el año pasado, lo que es “una mala noticia para todos” por haber sido durante año un “ejemplo”.

Su caída se explica por los “casos simbólicos” de “escándalos relacionados con la familia” de la presidenta Michelle Bachelet y otros de “financiamiento” de partidos por parte de “grupos muy poderosos”.

Argentina se destacó por mejorar sus resultados en cuatro puntos, el mayor avance de la región, señaló Salas.