El gobernador Miguel Lifschitz anunció este jueves en Rosario el plan de obras y nuevo sistema de concesión de la autopista Rosario-Santa Fe. Contempla una inversión de 1.960 millones de pesos a ejecutarse en cinco años de plazo a lo largo de los 314 kilómetros de la traza.

Además del pavimento y la señalética se harán los accesos de Santo Tomé Norte, Fray Luis Beltrán y Desvío Arijón, estaciones de peaje, y un tercer carril entre Rosario y San Lorenzo. “Los santafesinos vamos a recuperar el orgullo de contar con una vía de comunicación moderna, segura y a la altura de las mejores de la Argentina y el mundo”, señaló el gobernador sobre el primer camino de este tipo en el país.

Detalles

La principal obra será la pavimentación integral con materiales modernos para asegurar mejor transitabilidad y adherencia. También sumará iluminación con sistemas led, además de señalización horizontal y vertical para mejorar las condiciones de circulación. El reacondicionamiento contempla la repavimentación de accesos, la ejecución de intercambiadores, áreas de servicio, cambio de señalética, nuevos accesos a Santo Tomé Norte, Fray Luis Beltrán y Desvío Arijón, iluminación de led hasta estaciones de peaje, y tercer carril entre Rosario y San Lorenzo. A la par, también se firmó un convenio para ejecutar los trabajos en el tramo comprendido entre Fuentes y el Arroyo Saladillo, en el departamento San Lorenzo

Concesionario

El programa de reconversión estipula una licitación distinta, para brindar servicios y el mantenimiento de la traza. Las obras de mejoras y ampliación de la autopista correrán por cuenta de la provincia. La apertura de ofertas para la nueva administración será el 3 de abril por un plazo de 5 años. La empresa adjudicataria tendrá a su cargo el gerenciamiento y mantenimiento del corredor, los sistemas de información a los usuarios, el pesaje móvil y balanzas automáticas, y el cobro de peaje.

Lifschitz destacó la labor de los equipos técnicos de Vialidad y del Ministerio de Infraestructura y Transporte. Se mostró esperanzado de que los santafesinos puedan “recuperar el orgullo de contar con una vía de comunicación moderna, segura, a la altura de las mejores autopistas de la Argentina y el mundo”.

“Las autopistas y autovías son el medio de comunicación vial más moderno, confiable y seguro. Deberían existir en una proporción mayor en el país. A lo largo de décadas ha habido diferentes planes y proyectos para construirlas, pero la realidad es que seguimos muy atrasados”, aseguró el gobernador. Lifschitz reivindicó la “visión” de los gobernadores Carlos Sylvestre Begnis y Aldo Tessio que en momentos cuando aún no había autopistas en el país imaginaron y construyeron la traza que hoy une Rosario con Santa Fe, convirtiéndola en la primera de la Argentina.

“El plan que estamos presentando va a convertir esta autopista en la más moderna y segura del país. Para eso hemos elegido un modelo mixto, de concesión privada para el control, emergencias, mantenimiento preventivo y servicios, mientras que la provincia asume la tarea de hacer las obras”, precisó Lifschitz.

Del anuncio participaron los ministros de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías; y de Infraestructura y Transporte, José Garibay; los senadores Miguel Ángel Cappiello, Hugo Rassetto y Armando Traferri; la secretaria de Coordinación Técnica, Teresa Beren; y el administrador General de Vialidad, Pablo Seghezzo; además de los intendentes de San Lorenzo, Leonardo Raimundo; y de Fray Luis Beltrán, Liliana Canut; y los presidentes comunales de algunas de las localidades por las que atraviesa la autopista.

La pionera

El ministro de Infraestructura y Transporte, José León Garibay, recordó que la autopista tiene una importante historia por ser la primera de la Argentina. “Comenzó a hacerse en 1964. Desde 1992 ha tenido distintos concesionamientos y desde este año se toma la decisión de ejecutar un importante plan de inversión, donde Vialidad provincial será la encargada del mantenimiento”.

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