Fueron castigados en el pasado y reivindicados en la actualidad aunque las dudas persisten.

Antes eran considerados bombas de colesterol, pero desde que los que están en el banquillo de los acusados son los carbohidratos, los huevos parecen gozar de mejor fama. ¿Cuántos se pueden comer sin excederse?

En principio, los nutricionistas coinciden en que el huevo es bien nutritivo: contiene proteínas, ácidos grasos, vitaminas, minerales y carbohidratos. Sin embargo, los huevos de gallina también aportan su cuota de colesterol.

Pero lo que envenena es la dosis, no el producto en sí. Muchos médicos recomiendan no consumir más de dos o tres por semana, contando los que están presentes en tartas u otras comidas.

El cuerpo necesita el colesterol porque, entre otras cosas, transporta transmisores a las membranas celulares. Por eso el propio organismo fabrica colesterol en el hígado.

Idealmente, habría que consumir unos 300 miligramos al día a través de la alimentación, lo que equivale a un huevo. Pero otros alimentos también aportan colesterol. El problema es que el colesterol excesivo se puede pegar a las paredes de los vasos sanguíneos y en el peor de los casos, taparlos.

Para otros médicos, en cambio, no es necesario ser tan estricto con el huevo. Afirman que, al fin y al cabo, sólo un tercio del colesterol presente en el cuerpo se debe a la alimentación. Creen que si se mantiene una alimentación balanceada no hace falta andar contando los huevos que se comen.

Mejor estar atentos a cómo se los cocina: no es lo mismo freírlos en aceite que comerlos duros y hervidos.

Otra recomendación: hay que tener cuidado con los huevos crudos y no sólo por la salmonella, ya que pueden generar reacciones alérgicas agudas.

FuenteTN
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