El hombre, con antecedentes policiales, intentó quitarle el fusil a una militar en una terminal de Orly.

Un nuevo acto terrorista se produjo ayer en el aeropuerto parisino de Orly, cuando un hombre, que intentó apoderarse del arma de una militar de la operación Sentinelle al grito de “¡Estoy aquí para morir por Alá! ¡Habrá muertos!”, fue abatido por los otros miembros de la patrulla. El atacante, conocido por los servicios de inteligencia por su radicalización islamista, solo tenía antecedentes por delitos comunes.

Eran cerca de las 8.30 (hora local) cuando Ziyed ben Belgacem, francés de 29 años, se abalanzó contra la joven militar que patrullaba el hall 1 de la terminal aérea del sur de París junto a otros dos soldados. “La tiró al suelo para robarle el fusil de asalto”, explicó el ministro de Defensa, Jean-Louis Le Drian.

“Ella consiguió resistir, pero sus dos camaradas creyeron necesario -y tuvieron razón- disparar para protegerla y, sobre todo, para proteger al público que se hallaba en la zona”, agregó.

Nacido en febrero de 1978, el atacante era conocido por la policía por delitos comunes. Su prontuario comporta “nueve menciones” por robos a mano armada y tráfico de estupefacientes. En 2015, después de los atentados terroristas de París, los servicios de inteligencia lo sometieron a una investigación administrativa por supuesta “radicalización”, que no dio ningún resultado. Por eso, no establecieron sobre él una “ficha S”, que señala a los islamistas que representan un real peligro. Para varias fuentes policiales, sin embargo, el hombre era conocido como un “musulmán radicalizado”.

Antes de llegar a Orly, el atacante había participado en dos incidentes. A las 6.30, durante un control en Garges-les-Gonesse, al norte de París, había abierto fuego contra una patrulla de seguridad; uno de los agentes resultó herido. Poco después lo vieron en Vitry-sur-Seine, cuando intentaba robar un auto y, visiblemente exaltado, amenazó a los clientes de un bar.

Inmediatamente después del ataque, la sección antiterrorista (SAT) de la fiscalía de París se hizo cargo de la investigación.

En ese marco, las fuerzas de seguridad colocaron al padre y al hermano del atacante en detención provisoria. Ambos se presentaron espontáneamente a la policía después de haber recibido un mensaje de texto del individuo que decía: “Hice una estupidez: disparé contra la policía”.

El incidente no provocó heridos entre los pasajeros de Orly, segundo aeropuerto en importancia de Francia, por donde circulan aproximadamente 31 millones de personas al año. Pero el tráfico aéreo fue suspendido en ambas terminales (Sur y Oeste) y 3000 personas fueron evacuadas.

Mientras los servicios de desminado y los miembros del RAID -la policía de élite- inspeccionaban la terminal aérea, 29 vuelos fueron desviados hacia otros aeropuertos. El atacante no llevaba explosivos, según el ministerio del Interior.

Esta es la segunda agresión de este tipo que se produce en París en poco más de un mes. El 3 de febrero pasado un hombre atacó con un machete a soldados de la operación Sentinelle que patrullaban en el Carrousel del museo del Louvre. Gravemente herido, el atacante, pudo ser detenido y enjuiciado.

La operación Sentinelle está integrada por unos 7000 militares -3500 en la región parisina- que, en caso de necesidad, pueden llegar hasta 10.000. Se trata de un dispositivo destinado a patrullar los sitios sensibles del país, en particular aquellos sectores donde hay una gran circulación de personas: estaciones de tren, atracciones turísticas, aeropuertos, entre otros sitios.

Los militares de ese dispositivo trabajan en estrecha colaboración con las fuerzas del orden y son sometidos a un entrenamiento muy particular con el objetivo de saber hacer frente al tipo de ataques que se produjo ayer en Orly.

El presidente francés, François Hollande, que rechazó la semana pasada la idea de levantar el estado de emergencia que rige en el país desde los atentados terroristas de noviembre de 2015, saludó ayer “el coraje” de los policías y militares que enfrentaron al atacante.

FuenteLa Nación
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