Dejo de existir esta tarde en el Sanatorio Mayo, a los 94 años, tras sufrir un ACV el último sábado. 

Era oriundo y ciudadano ilustre de Cañada Rosquín. Su vida estuvo dedicada al servicio hasta sus últimos minutos. Además, escribió numerosos libros y publicaciones, y era columnista de Diario El Litoral.

Sus restos serán velados a partir de 18 en la parroquia Santa Teresita; y a las a las 19.30 se realizará un misa de cuerpo presente. Mañana, martes, a las 15.30, el Arzobispo José María Arancedo presidirá las exequias. Luego, será sepultado en el panteón del clero, tal como lo dispuso en su testamento.