Tras el secuestro realizado en barrio Mayoraz, desde la Dirección de Inteligencia Criminal Estratégica de la PDI se explicó que los elementos incautados “no pueden ser reutilizados en otros vehículos”. Todo devino de una denuncia por un vehículo adquirido y que había sido “rearmado”.

Alejandro Tognolo (LT10)

Unas dos mil autopartes fueron secuestradas en barrio Mayoraz gracias al trabajo de la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio de Seguridad de la Nación. Los elementos incautados fueron valuados en un millón y medio de pesos. Sobre lo ocurrido, Alejandro Tognolo, integrante de la Dirección de Inteligencia Criminal Estratégica de la propia PDI, aclaró que “esta cantidad de autopartes que fueron secuestradas corresponden al sistema de seguridad del vehículo y que no puede ser reutilizable en otros autos”. Dicho en otros términos, “es el producto del desguace de automóviles y de comercialización de partes”.

En comunicación con LT0, el comisario sostuvo que el secuestro se debe a que tales elementos “no pueden ser reutilizados en otros vehículos”. A modo de ejemplo, precisó que “un cinturón de seguridad no puede sacarse de un auto y ponerse en otro”.

Acerca de la modalidad delictiva que tiene por objeto a los vehículos, Tognolo hizo hincapié en que “se compran vehículos que han sufrido siniestros, y que el dueño no lo puede reparar, se desguaza y se venden las partes a cualquier persona”.

En relación con el secuestro en cuestión, llevado a cabo en Pedro de Vega al 2900 de nuestra ciudad, se supo que devino de una denuncia “por un auto adquirido que fue rearmado con autopartes que no eran reutilizables”. Así fue como intervino el Ministerio Público de la Acusación y se logró realizar el operativo.

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