Tras la designación de Albor Cantard como precandidato a diputado nacional de Cambiemos, Jorge Boasso ratificó su intención de presentarse por su cuenta en las Paso. Fuera de la lista macrista, Mario Barletta deberá definir su futuro. En Rosario los radicales se presentarán por fuera del Frente Progresista.

Un hervidero. La designación del secretario de Políticas Universitarias, Albor Cantard, como primer precandidato a diputado nacional por Cambiemos recalentó la interna del radicalismo santafesino, ya de por sí caliente por la doble pertenencia de algunos dirigentes al Frente Progresista a nivel provincial; y a Cambiemos a nivel nacional. El concejal rosarino Jorge Boasso acusó al presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), José Corral, de haber ubicado “a dedo a un amigo” y, a pesar del llamado del propio Mauricio Macri, anticipó que buscará una candidatura en las Primarias. En eso, el futuro del actual legislador nacional Mario Barletta –otro de los nombres que sonó para encabezar la lista– quedó en veremos. Este 2017 se termina su mandato en el Congreso y trascendió que sería tentado a sumarse al Ejecutivo nacional. En tanto a nivel local, el plenario del comité departamental resolvió este martes concurrir sin aliados a las elecciones al Concejo rosarino.

En contacto con Radiópolis, el programa que conduce Roberto Caferra por Radio 2, Boasso aseguró que la opción por Cantard –de quien dijo que no lo conocen ni sus propios compañeros de lista– no lo sorprendió porque sabe “los bueyes con los que ara” y responsabilizó directamente a Corral de esa movida.

“Conociendo su trayectoria sabía que tarde o temprano iba a tomar una decisión en soledad por un amigo de él”, señaló el edil que opinó que el problema de Corral es que confunde “ser presidente del partido con dueño del partido”. “No importa José, nos vemos en las internas”, desafió.

Consultado sobre el llamado de Macri este martes, Boasso confirmó que hubo un ofrecimiento para un cargo nacional pero que lo declinó porque su aspiración es otra.

“Muchos creyeron que lo mío era un amague para conseguir un cargo nacional. No”, aclaró.

En ese sentido, recordó que fue el primer radical que se sumó a Cambiemos, justamente porque quería terminar con los vicios de la “vieja política”. “Cuando acepté ser candidato a vice gobernador me saltaron a la yugular y ahora son más macristas que Macri”, disparó.

Por su parte, Corral reconoció que Cantard no es un nombre muy conocido en la calle pero “sí de mucha trayectoria” y que además esta propuesta electoral apunta a mostrar “caras nuevas”.

Además, destacó que los nombres de la listas, lejos de ser colocados “a dedo”, como acusó Boasso, fueron fruto del “consenso” entre la conducción de los partidos y el equipo del presidente.

Sobre Barletta, que parece que este año deberá abandonar su banca en el Congreso nacional, le auguró algún otro “rol protagónico”.

Finalmente, el propio Cantard ubicó a Barletta entre ese “puñado” de radicales que desde Gualeguaychú se puso la candidatura de Macri al hombro y posibilitó su triunfo. “Cambiemos no puede permitirse el lujo de no tener a Barletta en sus filas”, observó.

Sin aliados en Rosario

El plenario del comité departamental de la UCR resolvió este martes concurrir sin aliados a las elecciones a concejales, es decir en una lista exclusiva de radicales. Primó la estrategia marcada por el MAR (Movimiento de Acción Radical) que planteó la necesidad de que el radicalismo recupere identidad propia en Rosario, luego de tantos años bajo el paraguas del Frente Progresista.

“Trazamos un camino que nos reclaman radicales todos los días. Mayor independencia y perfil propio. Defender nuestra historia como partido. Recuperar fuerzas y protagonismo”, señaló el concejal Martín Rosúa, satisfecho con el resultado del encuentro.

Por su parte, el presidente de la UCR provincial, Julián Galdeano destacó el rescate de la identidad y la historia partidaria.